29/4/07

“La Concertación no tiene nada que ofrecerle al país”

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El ex ministro dice que Andrés Velasco o Mario Marcel dan lo mismo, porque el problema es el miedo de los técnicos a la democracia; sostiene que la elite chilena carece de visión de Estado y que es irresponsable guardar la plata del cobre bajo el colchón por la falta de audacia y creatividad para invertirla en proyectos de alto impacto social.

El ex presidente ejecutivo de Codelco llega pidiendo disculpas por la facha. “Es que andaba en terreno”, dice este ex ministro de la Presidencia durante el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle, hoy privatizado en la presidencia del directorio de la filial chilena de Hotschild, una minera de capitales peruanos, productora de metales preciosos. “Trabajo menos y gano más, tengo mucha más libertad y mejor calidad de vida”, cuenta relajado en su pulcra oficina del barrio alto, desde donde no parece haber razones para estar preocupado por el futuro. Sin embargo, Villarzú lo está.

Democratacristiano de toda la vida, pasó de la elaboración del programa de Gobierno de Radomiro Tomic a cursar un máster en la Universidad de Chicago en 1970, que resultó su pasaporte al grupo de economistas que durante la UP elaboró “El ladrillo”. Ésa fue la biblia neoliberal con la que el régimen militar aplicaría “el modelo”, pero Villarzú, que también fue funcionario de Pinochet, demuestra en esta entrevista que lo suyo no es comulgar con dogmas de fe.

–¿Cómo se ve el crispado clima político desde este cómodo asiento privado?

–Es la consecuencia de una forma de hacer política que inevitablemente lleva al deterioro. Esto no es un fenómeno de este Gobierno; la Concertación y la elite chilena no han sido capaces de hacer lo que le da sentido a la política: generar acuerdos que le den viabilidad de largo plazo al país. Chile, cuyo desarrollo está muy vinculado a su capacidad de competir en los mercados globales –cuestión que creo era la única opción posible–, debe construir una estrategia país, con un marco de cooperación importante entre el sector público y el privado, que es lo que hacen los países asiáticos que han tenido éxito.

–A partir de la derrota de Hacienda en el Senado se habla de un nuevo escenario político, uno donde la derecha empieza a desmarcarse de los grandes empresarios.

–Hay un problema mucho más de fondo en lo de Hacienda, que es la incapacidad de los economistas de poner por delante el interés del 20% de chilenos que viven en la pobreza. Dadas las excepcionales circunstancias que vivimos con este boom del precio del cobre, no puede ser que la única respuesta sea “dejemos la plata afuera porque tenemos miedo de gastarla mal”.

–¿Acaso predomina una visión excesivamente conservadora?

–Más que conservadora, yo la encuentro irresponsable. Tenemos técnicos que asumen roles que no les corresponden y políticos que tampoco quieren meterse en líos. Lo que está pasando hace mucho rato es que las elites prefieren dejar las cosas como están y no innovar. “Estamos creciendo, estamos bien, cualquier cosa que hagamos es peligrosa, puede que se nos arranque la inflación, quedémonos tranquilitos”, dicen. Pero quedarnos tranquilitos es el Transantiago, y por quedarnos tranquilitos tenemos a toda la gente de las poblaciones levantándose a las cinco de la mañana y sufriendo condiciones de indignidad. Cómo les explicamos a los chilenos que están asistiendo a escuelas que no tienen ni un baño decente, que el tesoro público tiene 10 mil millones de dólares, y que la única alternativa es poner la plata afuera al 5%.

–Ésa es la opción política del ministro de Hacienda.

–No, ésa es una opción política del Gobierno, como lo fue también en el Gobierno de Lagos. Hay una publicación del Fondo Monetario Internacional que compara dos períodos en todos los países miembros: de 1988 a 1997 y de 1998 a 2007. Chile, en el primer período, está entre los países estrella, entre los seis que más crecen en el mundo. Y este último período está en el lugar 60.

–¿Se hicieron las cosas mal en el Gobierno de Lagos?

–Creo que fueron muy conservadores. Es interesante contrastar el discurso de Nicolás Eyzaguirre cuando era ministro con el que tiene ahora.

–¿No comparte el consenso sobre los beneficios del superávit estructural?

–No, pa’ na. Hay que tener disciplina fiscal, pero todas estas reglas en el fondo lo que denotan es miedo. Cuando se trata de flexibilidad laboral, tiene que haberla porque estamos en una economía globalizada y competitiva; pero cuando se trata del superávit estructural, no somos flexibles. Es importante que el Banco Central no ayude a financiar el déficit del sector público, pero la libertad para hacer política monetaria es parte de esta lógica de dejar todo con piloto automático.

–¿Cree que hay un exceso de autonomía del Central?

–En el fondo hay miedo a la democracia, porque en democracia es la gente la que decide cuánto se gasta y cómo se distribuye el presupuesto de la nación.

–¿Los técnicos están detrás de una trinchera de reglas protegiéndose de los políticos?

–Les tienen miedo a los políticos; es lo mismo que ocurre cuando dicen que dejemos la plata afuera porque la van a malgastar. Ahora, creo que efectivamente el Estado hoy está tan debilitado que no está en condiciones de llevar adelante proyectos complejos. Después de tantos años de prédica anti Estado, no hay nadie que se precie que quiera trabajar en el Estado.

–¿Cuál es la responsabilidad de la Concertación, que es la que ha conducido el Estado?

–La Concertación no ha hecho nada serio al respecto. Ahí usted ve la macroeconomía en el Gobierno de Lagos, con un desempleo de alrededor del 10%. No hay ningún país socialdemócrata en el mundo en el que se privilegie mantener la inflación a costa de un alto desempleo. Esto tiene que ver con la comodidad, con la incapacidad de innovar.

–¿Habrá tenido que ver en eso el trauma del orden que se le plantea al primer Gobierno socialista después de Allende?

–Hay algo de eso. En definitiva, estamos cargando costos sobre la gente que nosotros decimos representar. La Presidenta Bachelet plantea con mucha fuerza el tema de la protección social, pero una cosa es lo que piensa y otra lo que la están dejando hacer.

–¿Se está haciendo algo diferente a lo que planteó la Presidenta?

–Ella se comprometió a que iba a haber una red de protección social al fin de este período, yo tengo mis dudas.

–Uno de los argumentos de Carlos Ominami para oponerse a Hacienda es que no ve un alineamiento de la política fiscal con la política social de la que habla Bachelet.

–Pero claro, si cuando se arma discusión por las pensiones, de que se va a empezar a pagar en 10 años más en vez de ahora, y se hace toda una argumentación de que eso es correr riesgos de desfinanciamiento futuro, se está planteando una cuestión sin fundamentos.

–¿Esos miedos son los que explican que se meta la plata del cobre debajo del colchón, por temor a la inflación?

–Nadie dice tomemos ese fondo y lo invertimos en cosas que afecten positivamente la competitividad país, como educación e infraestructura. Definamos condiciones para invertir, traigamos técnicos externos que evalúen, demos garantías a todos, etcétera. Eso es una cuestión que con esta política no se puede hacer, porque implica abrir la discusión.

–Sergio Micco decía que los técnicos liberales imponían una censura a otras propuestas, como la de Ricardo Ffrench-Davies de aumentar el gasto público, que fue calificada de populista y estatista.

–Es que aquí hay unos pocos que poseen la verdad. Lo mínimo que deberían decir es conversemos una opción. Por ejemplo, terminemos con la indemnización por años de servicio, pero garanticemos a los trabajadores un subsidio de desempleo adecuado, de modo que la gente tenga garantizado un ingreso mientras está sin trabajo, y financiemos eso con una cotización única y el resto lo pone el Estado. Eso significa disminución de costo para las empresas. O, en educación, acabemos con el Estatuto Docente, flexibilicemos, hagamos competir a los profesores pero dándoles sueldos de mercado; en fin...

Ni Velasco ni Marcel

–Usted participa en la Comisión Económico Social de la DC, que parece ser tiene un sustrato importante de propuestas alternativas. Pero la política de la presidenta del partido ha sido apoyar al ministro de Hacienda.

–El problema no es el ministro de Hacienda. El problema es que no hay una mirada distinta sobre cómo abordar el desarrollo de Chile, que es decirle al país, como Concertación, “esto es lo que queremos”. Que se atrevan a dejar de lado la comodidad y el miedo a tomar decisiones; se puede hacer en forma responsable sin generar desequilibrios, pero eso requiere creatividad y convicción.

–Sin embargo, la urgencia del minuto es crecer más, y a eso apunta el proyecto de depreciación acelerada.

–Es que el problema es la visión de conjunto. Cuando uno mira la diferencia entre Estados Unidos y Finlandia, resulta que las dos son economías de mercado y las dos tienen una política fiscal y monetaria que sigue los patrones tradicionales, pero en uno hay un Estado más activo que en el otro. Pero ese Estado activo es uno que hace las cosas bien, y por eso Finlandia es un país más eficiente y competitivo que Estados Unidos. El desarrollo consiste en ampliar los espacios de libertad de todos, y el Estado debe garantizar esos espacios a los más pobres, pero estamos lejos de tener un Estado capaz de asumir esa tarea. Puede que la depreciación acelerada sea una medida relevante, pero sólo en el marco de una visión de conjunto.

–En los medios, que forman invisiblemente la opinión pública, hay un discurso de consenso de que las cosas deben ir por el cauce que van, y se levantan tesis como la de que el ministro de Hacienda no se puede tocar porque de eso depende la estabilidad del modelo.

–No quiero caer en la trampita que el problema es Andrés Velasco, porque si ponen a Mario Marcel va a ser lo mismo.

–El punto es que la institución ministro de Hacienda simboliza el consenso de los más beneficiados por el modelo.

–Cuando Camilo Escalona dice que Ominami es el Altamirano de Bachelet, está diciendo “cuidado, aquí no hay que tomar riesgos, hay que mantener este acuerdo implícito en que estamos todos de acuerdo”. Todavía estamos viviendo de los éxitos de los dos primeros gobiernos de la Concertación, y los políticos no se han dado cuenta que ya no somos la estrella. De repente se van a encontrar con la realidad en medio de una explosión social.

–¿Ve en el horizonte una explosión social?

–Mire, Transantiago estuvo a punto del estallido. Ése es un ejemplo de la cosa típica de la tecnocracia, en que no hay la menor preocupación de verdad por lo que le va a pasar a las personas. Uno preguntaba y le decían “no, mañana está resuelto”. Hay una insensibilidad enorme, se habla de que hacemos las cosas para la gente, pero estamos haciendo lo que más nos acomoda.

–¿Es posible con ese horizonte que la Concertación salga del Gobierno?

–Es probable.

–¿Bachelet, según usted, no ha marcado un cambio de rumbo?

–A pesar de que hizo un cambio, lo hizo en cosas marginales y no en los centros de poder. Me imagino lo que le pasa a un Presidente que tiene una cantidad enorme de asesores inteligentes, con PhD, que para todo le dicen “esto no se puede”. Nosotros tenemos un serio problema político: la Concertación no tiene nada que ofrecerle al país, excepto pedirle a la gente que confíe en nosotros porque el gran empresariado está al otro lado.

La DC no existe

–¿Por qué llegamos a este estado de las cosas?

–Porque la Concertación nunca ha tenido una estrategia de poder. Mire lo que ha pasado con los grandes grupos de la prensa: ahí están vivitos y coleando, con más poder que antes. ¿Qué ha pasado con los sindicatos, dónde está la estrategia en el mundo del trabajo, qué hemos hecho con la sociedad civil?

–¿La Concertación sólo ha tenido una estrategia electoral?

–Y se asoció con los intereses económicos.

–Su partido, la DC, también ha sido parte de este proceso de deterioro de la política progresista.

–La DC no existe. Son grupos: Zaldívar y sus boys, y el Gute y la Soledad y sus boys, y están discutiendo quién tiene más poder. Pero, ¿más poder para qué?

–¿Y quién podría liderar un proceso con el nivel de audacia que usted plantea?

–No es un problema de liderazgo; mire el liderazgo de Lagos, un gallo al que todo el mundo reconoce, pero que estaba asustado. Conversé con él y le propuse que nos endeudáramos para financiar proyectos de alto impacto en competitividad, porque la economía estaba creciendo poco. Él estaba muy entusiasmado, pero a Eyzaguirre no le pareció porque no era ortodoxo. El riesgo país sirve para que nos presten plata más barato, ¡pero es para que nos presten plata, o si no de qué sirven los buenos indicadores! Pero parece que los indicadores sirven para que los economistas se hagan famosos y tengan pega en Wall Street. Esto se lo cuento para que quede claro que no me gusta ser general después de la batalla. LND




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24/4/07

“Con fracaso de Andrés Velasco se inicia el fin de la Concertación en el gobierno”, señalan cientistas políticos

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Después de una complicada semana para el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, tras su fracaso en el Senado surgen varias interrogantes: con qué imagen política queda Velasco para discutir nuevas reformas; seguirá la Presidenta arriesgándose a nuevas derrotas políticas; es éste el inicio del fin de la Concertación en el poder.

Carlos Huneeus, director del CERC y Patricio Gajardo, director de la carrera de Ciencias Políticas de la Universidad Central, analizan estas incógnitas en entrevista con Cambio21.cl.

“Si en la discusión de la LOCE, la reforma previsional o en debate del presupuesto 2008, la Concertación no logra alinear a sus políticos, posiblemente, estemos frente a la desintegración del oficialismo y, en definitiva el fin de la Concertación”, sentenció Patricio Gajardo.

Con esta afirmación, Gajardo intenta explicar lo debilitada que está la imagen de Andrés Velasco para negociar ante los políticos de la Concertación y de la Alianza. “Velasco está debilitado para el debate de la Reforma Previsional porque demuestra que no tiene capacidad de negociación con los parlamentarios. Eso es muy delicado y la derecha se aprovecha”, afirmó el analista de la Universidad Central.

En tanto, Carlos Huneeus, cientista político y director ejecutivo del Centro de Estudios de la Realidad Contemporánea (CERC), tiene una visión distinta con respecto a los motivos de fracaso de Velasco. “Que esos tres políticos hayan votado en contra, no significa que estén alineados con la derecha. Votaron en contra porque discrepaban con el proyecto que presentó Velasco”, expresó.
Asimismo, Huneeus dijo que la marginación de la derecha con los grandes empresarios, no va a tener ninguna consecuencia política ni electoral. “La imagen que la derecha tiene en la opinión publica, no va a cambiar en nada. Una votación en un proyecto de ley de este tipo, tiene cero impacto en el electorado”, explicó.

Para Carlos Huneeus que la oposición haya votado en contra, no significa mucho ya que ésta no tiene porqué aprobar un proyecto del ejecutivo, agrega que tampoco logran desmarcarse de los grandes empresarios para cambiar su imagen frente a la opinión pública. “La derecha al ver que el proyecto causaba divisiones en la Concertación, era absolutamente comprensible que votara en contra. Ellos no iban a sacar al gobierno de un problema. Habría sido ayudar al adversario y ese no es su objetivo”, dijo Huneeus.

Agregó que si bien esto puede ser considerado un fracaso para el ministro Velasco, pues queda con una imagen debilitada, esto no influye demasiado en la permanencia de la Concertación en el poder. “Esto puede llevar a clarificar las diferencias de opiniones sobre temas políticos en los cuales hay tomar definiciones”, afirmó.

En cuanto a sí Velasco seguirá o no como Ministro de Hacienda, Patricio Gajardo dice que la Presidenta no se va arriesgar a que sean rechazados nuevos proyectos, pero si va a buscar una estrategia que le permita resolver la poca sintonía que hay entre Andrés Velasco y el parlamento. “Bachelet no va cambiar a Velasco porque es complejo, la inamovilidad de los titulares de Hacienda es histórica en los gobiernos de la Concertación”.

Ante esto, Gajardo dice que el fracaso de Velasco se debe a que estaba ejerciendo un poder que iba más allá de sus atribuciones. Sin embargo, explica que con el cambio de gabinete, el rol que tenía en el gobierno cada vez será menor. “Adquirió peso político porque el gabinete que tenía la Presidenta era muy débil. Vamos a ver ahora con Cortázar y con Viera-Gallo”. Agregó que la Alianza y la Concertación van a cambiar su estrategia y no van a agitar las aguas por mucho tiempo más.

Sin embargo, el director del CERC, no quiso referirse a lo que ocurrirá con la Concertación. Huneeus dijo que: “Hablar sobre eso sería es especular. Mejor ver los hechos que han ocurrido hasta el momento”.

“La Presidenta reaccionó rápidamente, lo respaldó y al respaldarlo reconoce que está debilitado. Qué va a pasar después, hay que esperar que va a hacer Velasco, si aprende o no a relacionarse con los parlamentarios. Si no aprende va a seguir debilitándose. Yo creo que él puede aprender con esto”, afirmó Huneeus.

Mientras que Patricio Gajardo sí hizo un análisis de lo que sucederá con la Concertación: “Es importante ver si la “rebelión” de los senadores de la Concertación, es un tema recurrente. Si es recurrente tenemos que ver si estamos frente a la desintegración de la Concertación y una incapacidad de mantener una cohesión. Si vemos que se desglosa, que no es capaz de generar un capacidad de actuar en conjunto, estaremos frente al fin de la Concertación”, sentenció.

23/4/07

Tolerancia Cero

Cero
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Seis años de “Tolerancia cero” Carmen Sepúlveda
La Nación, Domingo 28 de Agosto de 2005

Melnick, Melnick, Melnick, es la reiteración que me surge sin respuesta. Su presencia la entiendo sólo como una fusión de quienes han ocupado este puesto: él no tiene la culpa, es sólo el resultado natural de haber puesto en la misma juguera a Shiappaccase, Israel, Pozo y Buitrago (aunque de Buitrago no heredó nada), haberlos revuelto en la máxima velocidad de una licuadora y, ya está, vio la luz como panelista.

Qué va. Seis años de “Tolerancia cero” es la prueba de que los chilenos sí somos tolerantes. Estoy en el restaurant Divertimento. Guillier, Paulsen, Villegas y Melnick están muy sentaditos como niños ilustrados de colegio alternativo, celebrando el cumpleaños del programa dominguero. Qué sopor verlos en vivo. Alejandro, ojeroso; Fernando, harto más delgado; Villegas, con actitud de que le da nervio estar ahí; Melnick, respirando rápido como animalito mórbido. Me paralizo con ese tipo. Feo panorama el suyo. Este gallo acumula y acumula transpiración hasta en los pliegues de su rostro. Me da nervio el mono de este hombre. Me pasa que siento que en cualquier minuto le va dar un paro cardíaco. Es una bomba de tiempo total. Y lo peor es que se ofusca y la cosa es como para empezar a cambiar el agua del florero. Pobre gallo; pobres nosotros, que nos bancamos esa posición del que da la sensación de que se ha comido un asado antes de salir al aire y que casi no le cierra el pantalón, y que por eso se mantiene “echao”. Por favor, que alguien le diga que mejore su postura, ¡por Dios!

Melnick, Melnick, Melnick, es la reiteración que me surge sin respuesta. Su presencia la entiendo sólo como una fusión de quienes han ocupado este puesto: él no tiene la culpa, es sólo el resultado natural de haber puesto en la misma juguera a un Schiappaccase, Israel, Pozo y Buitrago (aunque de Buitrago no heredó nada), haberlos revuelto en la máxima velocidad de una licuadora y, ya está, vio la luz como panelista. Sergio me mira con cara de no entender el fenómeno de la tele, obvio, eso no lo planificó nunca. Pero ojo, le va bien con las chicas, porque una vez que socializa con los invitados inicia conversación con varias, entre ellas una coqueta Carola Espósito. Converso con él, y le pregunto si se ha sentido bien y me responde, respirando rápido, que sí. Le creo. Álvaro Bardón, con cigarro en mano, me cuenta que sí ve el programa; se acerca a Melnick y parecen amiguis de colegio básico que se reencuentran. Más atrás veo a un Nicolás Eyzaguirre sonriente y muy claro a la hora de defenderse con el temita de la gordi; el gordo fuma, fuma y fuma. Por lo demás, hasta entiendo su salida de madre con Bachelet, cómo no se le va a salir si tiene el Ministerio de Hacienda tapado con una señora bien rellenita. Cada uno hace su campaña como puede, y él, diría yo, hasta defiende la belleza de los kilitos de más. Tere Undurraga conversa, Eva Gómez conversa, De Aguirre decide que el próximo año la celebración debe ser con comida.

Me detengo en Fernando Paulsen, que lo veo tan fiel a sus letras bordadas en cuanta cosa se pone encima; me mira con sus ojos celeste. Le pregunto: ¿qué te pasa cuando la gente opina de ti que eres un charlatán? Lo soy, soy un charlatán, nunca he estudiado lo que he dicho, no estoy casado, no he leído lo que digo y mis hijos no son míos. Comparto su ironía y lo sigo escuchando. ¿Tu contrato dura hasta fin de año? Sí. ¿Te pagan bien? Sí. ¿Te daría pena dejar la tele? No derramo una lágrima si me retiro de la tele; sí lloraría si no tuviera la oportunidad de trabajar en prensa escrita. ¿Y cómo te llevas con tu jefe Sebastián Piñera? Piñera no es mi jefe. Jaime de Aguirre, tan asertivo como siempre, responde a Paulsen: claro que Piñera no es tu jefe, ¡es tu dueño! Nos matamos de la risa los tres. Por supuesto, el dueño de Chilevisión no aparece nunca para celebrar los seis años de “Tolerancia cero”. Quienes sí están son el ministro Puccio, Pablo Halpern, Antonio Skármeta, Cristián Warnken, Agustín Edwards, Patricio Caldichoury. En este último me detengo; el jefe de prensa de Chilevisión guarda ese bajo perfil adorable. Un placer él. Buena la conversación con él.

¿Y Villegas? ¿Dónde está Villegas? De jeans y actitud de cincuentón con el permiso de decir lo que quiera a quien quiera, por fin lo diviso. Lo saludo. Nos hacemos señas. Qué loco esto, hace seis años atrás con su metro noventa me decía que esta cosa del periodismo era una pura güevada. Lo recuerdo perfecto a favor de la pena de muerte, y despotricando en contra de los palestinos. Me acerco: ¿qué se siente al hablar puras güevadas durante seis años corridos?, pregunto. “Pero cómo me puedes hacer esa pregunta”. Es sólo eso una pregunta. No responde. Sólo atina a invitarme a una copa de vino de cuatro lucas fuera del Divertimento. Coquetón me salió. ¡Qué tolerante hay que ser!
LND

20/4/07

Proyecto Educacional Chileno

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Juventud UDI entregó en La Moneda carta de protesta por pase escolar

Viernes 20 de Abril de 2007

Fuente :El Mercurio Online

Los jóvenes exigieron en la misiva que mientras el Ejecutivo no se comprometa a solucionar los problemas con la tarjeta, los estudiantes puedan viajar gratis.

SANTIAGO.- La juventud de la UDI, encabezada por su presidente José Luis Uriarte, entregó en La Moneda una carta dirigida a la Presidenta Bachelet en que piden gratuidad del pasaje escolar hasta que el Gobierno se comprometa, "con hora y fecha", a solucionar problemas como el ocurrido ayer, cuando a miles de estudiantes que revalidadon sus pases escolares se les descontó el valor de un pasaje adulto.



En este sentido, el presidente de la juventud UDI señaló que "en representación de muchos de los 35 mil jóvenes que en el día de ayer se sintieron estafados y que fueron víctima de la ineptitud del Gobierno, hemos venido a decirle a la Presidenta que ya basta, que ya es tiempo de que se pongan a hacer la pega, porque ya no queremos más discursos, ya no queremos más promesas, queremos hechos concretos".



"Le exigimos a la Presidenta Bachelet que, hasta que no tenga una fecha y un plazo concreto en que estos problemas se van a solucionar, que hasta que no sean capaces de hacer la pega, le exigimos la gratuidad del pasaje escolar, porque los jóvenes no podemos seguir siendo objeto de burla y de discriminación, porque la verdad es que para escuchar al ministro haciendo promesas, para escuchar a la Presidenta haciendo promesas, ya se nos acabó la paciencia", añadió Uriarte.

19/4/07

alianza

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Efectos del rechazo de la oposición al proyecto de depreciación acelerada:
Cómo la Alianza se desmarcó de gremios

Jueves 19 de abril de 2007

Los votos de la Alianza bastaban para rechazar el proyecto de depreciación acelerada. A ellos se sumaron tres senadores oficialistas.Foto:EL MERCURIO
Decisión del bloque opositor sorprendió a dirigentes empresariales, pero lo interpretan sólo como acción política.


E. OLIVARES Y K. NIKLANDER

Sorprendidos se encontraban los dirigentes empresariales. Ello, luego de que la Alianza se desmarcara del discurso de la gran empresa y rechazara el martes el proyecto de depreciación acelerada de Hacienda.

Con todo, parlamentarios opositores dicen que la relación con los grandes grupos es cercana, pero no vinculante, y por lo tanto no puede hablarse de una "ruptura".

Los votos de la oposición (18), unidos a los de tres senadores oficialistas disidentes, determinaron el rechazo de la iniciativa, que ahora irá a comisión mixta.

Gestiones fracasadas

Luego de que dirigentes empresariales se reunieran con la Presidenta Michelle Bachelet y plantearan que harían lobby ante la Alianza para aprobar el proyecto, este bloque se cerró.

"Fue una mala señal", dice el senador UDI Jovino Novoa.

En la UDI y RN analizaron que si bien el proyecto es positivo, no cubre todas las demandas de las pymes y encontraron allí el espacio para protestar.

Así, concluyeron que había tres elementos que aprovechar: primero, al rechazar la iniciativa daban una señal en favor de las pymes y la clase media; segundo, exhibieron disciplina y muestras de gobernabilidad (al revés de la Concertación), y, tercero, al oponerse al interés de las grandes empresas, se acercaron al mundo popular.

Pero hay matices. "No creo que haya cambiado el ADN de los empresarios con la Alianza después de esto", dice un privado. Otro, sin embargo, apunta que el asunto es delicado "y se veía venir este distanciamiento". Esto, por críticas a la manera en que la CPC y la Sofofa han tendido puentes con el Gobierno, y por cómo las empresas han ido reclutando directores afines al oficialismo.

"No tenemos problemas con que estén molestos, porque no representamos sus intereses. Somos pro empresa, pero las empresas son todas: pequeñas, medianas y grandes", afirma el senador y presidente de la UDI, Hernán Larraín. De hecho, ayer este partido se cuadró con el proyecto que prohíbe que empleados del comercio trabajen en ciertas fechas, lo que es rechazado por el sector. "Que los electores de regiones decidan", contestó molesto Pedro Corona, presidente de la Cámara Nacional de Comercio.

"Durante años se ha intentado vincular a la derecha política con el empresariado y eso no es cierto", menciona el senador Sergio Romero (RN).

"Quiero felicitar a los senadores, porque demostraron total autonomía respecto de la gran empresa", fue la reacción del ex candidato presidencial del bloque, Sebastián Piñera.

Velasco debilitado

Lo peor, argumentan dirigentes privados, es que se debilitó al ministro Andrés Velasco, a quien respetan porque resguarda el modelo. "Es peligroso haber corrido ese riesgo", expresa un importante actor gremial, por el temor de que con esto ganen espacio los discursos populistas, incluidos los provenientes de la derecha.

Si bien coinciden en que Velasco demostró falta de destreza política, un privado sentencia: "Preferimos a un ministro de Hacienda que sea un mal político, pero que cuide la billetera como lo hace Velasco".

ANÁLISIS EN C 4 Y C 5


Empresarios "blindan" al gabinete económico

Privados valoraron las señales pro inversión que ha dado el Ejecutivo.

Un fuerte respaldo a la gestión económica que está encabezando el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, entregó ayer un grupo de empresarios como respuesta al difícil momento político del secretario de Estado tras su reciente revés en el Senado.

"Hay diferencias apreciables, como se ha visto en el Congreso. Pero creo que más que esas diferencias, son muchas más las situaciones donde hay acuerdo", comentó Luis Enrique Yarur, presidente de BCI, tras participar en la "Cumbre Anual de Inversionistas", que organizan Santander GBM y Revista Capital.

Mario Valcarce, presidente de Endesa, sostiene que el país tiene una dupla de ministros de Hacienda y Economía "de lujo" y que se puede discutir la velocidad de sus propuestas, pero que están dando las señales claras pro inversión.

"Creo que todas las empresas grandes están comprometidas con el país, y que este ruido no está afectando sus inversiones. Sí creo que el nuevo empresario o el inversionista extranjero ve un escenario confuso", advirtió Richard Büchi, gerente general de Entel.

Similar visión tiene Felipe Lyon, gerente general de Iansa, para quien el Gobierno está generando un marco adecuado para la inversión que "siempre se puede mejorar".

"Lo preocupante es que no lleguemos a consensos sobre ciertos temas que debieran estar claros en la mente de todos", dijo Laurence Golborne, gerente general de Cencosud.

Renato Peñafiel, gerente general del grupo Security, apuntó que "si se van a generar incentivos para la inversión, deben ser profundos y permanentes y no de corto plazo".

Economistas como Leonardo Suárez y Tomás Flores plantearon que el escenario se tornaría preocupante si Velasco resulta debilitado, pues le restaría fuerzas para liderar nuevas reformas económicas.


Velasco se defiende de las críticas

Senadores Ávila, Ominami y Zaldívar acentuaron cuestionamientos contra ministro de Hacienda.

Manteniendo su postura imperturbable ante la andanada de críticas que ha recibido por no proponer medidas que ayudan a las pymes, el ministro de Hacienda, Andrés Velasco, defendió ayer el proyecto que entrega un período extraordinario de depreciación acelerada.

El Gobierno aceleraría ahora la elaboración de un plan destinado sólo a las pymes, pero falta por afinar numerosos aspectos financieros y técnicos.

Con todo, Velasco dijo que respetaría el protocolo de acuerdo con la Concertación -que promete futuros cambios pro emprendimiento- y destacó que el proyecto de depreciación sigue su curso, pues lo analizará la Comisión Mixta.

Ante los cuestionamientos de la Alianza y de los tres disidentes oficialistas que votaron en contra, Velasco sostuvo que "una persona que dice que este proyecto beneficia a los ricos es una persona que no ha leído el proyecto de ley y, si lo ha leído, no ha querido entenderlo. Este es un esfuerzo que estimulará la inversión en empresas de todos los tamaños y creará empleo. Decir otra cosa es ignorancia".

Velasco dijo sentirse respaldado por la Concertación, tras el apoyo dado ayer por los presidentes de los cuatro partidos. El titular del PS, Camilo Escalona, expresó que el ministro se encuentra más firme que nunca.

Pero el jefe del equipo económico no tiene igual sintonía con los tres disidentes, cuyos votos fueron importantes: Adolfo Zaldívar (DC), Nelson Ávila (PRSD) y Carlos Ominami (PS).

De hecho, Zaldívar admitió que estuvo dispuesto a dar su voto la semana pasada y así se lo hizo saber al ministro del Interior, Belisario Velasco, con la condición de que el ministro de Hacienda dijera públicamente que "los temas que se habían planteado a favor de las pymes se iban a estudiar y que estaba dispuesto a enmendar. Pero no tuvo ningún gesto". Y agregó que con la votación del martes "ganó la política por sobre visiones excluyentes y meramente economicistas".

Ominami precisó que él no personaliza la discusión en Velasco, ya que éste es un problema de modelo. Pero subrayó que "en un régimen presidencial tiene que ser la Presidenta la que manda y es su agenda la que debe imponerse".

El senador Ávila dijo que el ministro Velasco está "totalmente desenfocado" del rumbo natural de la Concertación.

Proyecto Gobierno propuso que depreciación acelerada sea permanente para las pymes.


Economistas mantienen sus proyecciones de crecimiento

El rechazo al proyecto de depreciación acelerada no altera las estimaciones de crecimiento económico para 2007, pese a que antes se vieron fortalecidas cuando se anunció la iniciativa.

La inversión se está recuperando por razones cíclicas, mayor liquidez y menor precio del petróleo y, aunque el aumento de la importación de bienes de capital en marzo fue más bajo que en febrero, sigue mostrando más vuelo, dice Leonardo Suárez, director de Estudios de LarrainVial. Proyecta un crecimiento de 5,6% para este año sin importar el futuro del proyecto de ley. Éste, a lo más, podría agregar 0,2 punto porcentual al PIB, plantea.

Alejandro Alarcón, gerente general de la Asociación de Bancos, dice que cuando se anunció el proyecto las expectativas de aumento en la inversión se fueron de 8 a 10%. Inmediatamente eso le dio un piso al crecimiento de 5,5% y elevó las perspectivas para 2008 desde 5% a un nivel similar al esperado para 2007. Opina que el rechazo del proyecto crea incertidumbre, toda vez que era una de las medidas más saludadas por el mercado y que favorece a empresas grandes, medianas y pequeñas, porque están interconectadas. Hernán Frigolett, de Aserta Consultores, cree que el efecto de la depreciación es para 2008 y 2009 y mantiene su proyección entre 4,7 y 5,3% de crecimiento para este año. Cristián Gardeweg, de Celfin Capital, coincide en que la expansión de la actividad no se verá alterada y mantiene su proyección de 5,3%.

Nueva LOCE

Nueva LOCE
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Ejecutivo no está dispuesto a transar artículos de Ley de Educación

El primer encuentro de la Comisión de Educación dejó en claro que la Alianza defenderá la selección de alumnos y el lucro en los colegios, bajo amenaza de votar en bloque contra la idea de legislar el proyecto. Sin embargo, la ministra Provoste señaló que no cambiarán los polémicos artículos antes que la iniciativa ingrese al parlamento .



La Nación

Katerinne Pavez

A eso de las tres y media de la tarde, la ministra de Educación, hizo su ingreso a la sala donde se reunía la comisión de Educación de la Cámara.

Las declaraciones previas de la Alianza hacían prever que esta no sería una jornada fácil. Los fuegos de la discusión los abrió precisamente esteconglomerado, cuyos parlamentarios fustigaron dos de los setenta artículos del proyecto de LGE: el fin del lucro y la prohibición de seleccionar.

Así, por casi tres horas, se escucharon argumentos a favor y en contra dela idea de legislar sobre este proyecto, que pretende reemplazar a la actual LOCE.

En medio de la sesión, la diputada UDI Marcela Cubillos, junto al diputado RN Germán Becker, anunciaron que en los próximos 15 días entregarán al país un “proyecto de ley paralelo”, debido a que el actual “no nos representa y así como está, lo rechazamos”.

Un tema del que no estaba enterado el diputado RN Maximiano Errázuriz, también miembro del equipo de educación de la derecha, quien aseguró a La Nación “que es apresurado hablar de un proyecto paralelo y que es muy temprano para ver por dónde iría ese documento”. De hecho, cuenta que la comisión encabezada por Patricia Matte apenas se ha juntado una vez –el pasado lunes- y que se está analizando la propuesta del Ejecutivo y la LOCE que hoy nos rige. “De ahí podremos concluir qué es necesario cambiar en la LOCE. Por ahora es muy apresurado”, aseguró y agregó que lo que sí tiene más que claro “es que el proyecto anunciado por la Presidenta Bachelet es malo”.

Por lo que se desprende de esta primera sesión, la Alianza no va a aprobar la idea de legislar si no se le introducen cambios sustantivos a la iniciativa.

Al ser consultada sobre la posibilidad de incluir transformaciones al proyecto para eliminar los artículos conflictivos, la ministra de Educación, Yasna Provoste señaló que el Ejecutivo podría adherir “indicaciones al proyecto, pero siempre y cuando los parlamentarios estén dispuestos a debatir sobre él”. Es decir, cerró toda posibilidad de negociar previamente alguna modificación.

Los argumentos de la Alianza

Los diputados de oposición se cuadraron en el rechazo del artículo 44 queprohibe el fin del lucro en la educación. El diputado José Antonio Kastrememoró el proyecto del Unidad Popular, la Escuela Nacional Unificada,para graficar lo que el Gobierno quiere con esta ley. La diputada Cubillosaseguró que el proyecto indica que “este Gobierno socialista no quiere a los privados en la educación, y eso no es una suposición, porque está escrito en la ley, por lo que no basta que se nos hable del espíritu de la ley si no se ve reflejada en el artículo”.

En tanto, los diputados de la Concertación defendieron el texto, señalando que no era lógico cerrarse a la idea de debatir sobre el tema de la educación. “No entiendo -señaló Carolina Tohá- por qué si a los parlamentarios de la Alianza les molesta sólo un artículo, van a rechazar el proyecto completo. No he escuchado ningún argumento en contra del corazón de esta ley: la fijación de estándares de calidad y sanciones para los que no cumplen”. Agregó que el prohibir el lucro es una medida para que los excedentes del trabajo de los particulares “se reinviertan en educación. Nada impide que ellos, por trabajar en las escuelas, puedan percibir un sueldo”.

La diputada María Antonieta Saa recordó las cifras de la Encuesta Futuro (ver infografía al final de esta nota) y señaló que “existe una reacción casi histérica de los parlamentarios en contra del lucro, mientras el 62% de la población cree que debe eliminarse”.

18/4/07

Boeninger y Andrés Zaldívar: La derecha es la única ganadora por la derrota del Ministro de Hacienda

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Edgardo Boeninger, ex Ministro Secretario General de la Presidencia, calificó el rechazo al proyecto de depreciación acelerada presentado por el Ministro de Hacienda, Andrés Velasco, como “un tropiezo serio”. Mientras que Andrés Zaldivar, ex Ministro del Interior de Bachelet y de Hacienda, de Frei Montalva, considera que fue una “muy mala jugada” de Velasco y que sólo se consiguió agravar más la crisis del Gobierno.

Ambos ex secretarios de Estado consideran que los únicos ganadores en esta “jugada política” son la derecha y los grandes empresarios. Boeninger cree que la Alianza al desaprobar este proyecto aparece desvinculada de las presiones que realizó la Confederación de la Producción y Comercio para que votaran a favor. “Su posición contraria ha sido motivada porque la CPC presionó mucho a la derecha para que votara a favor del proyecto. En consecuencia, la Alianza se quiso marginar de los grandes empresarios y tomar la bandera de las Pymes. No obstante, es una incongruencia con su historia política”, afirmó Boeninger.

En tanto, Andrés Zaldívar fue más tajante al referirse a lo acontecido. “No sé como llegaron a la votación. Si yo hubiese estado ahí, habría pedido el aplazamiento. Esto habría permitido abrir un espacio de mayor negociación y no aparecer como un gobierno debilitado. En definitiva, es una muy mala jugada política”, sentenció el ex ministro de Bachelet y ex presidente del Senado.

Asimismo, dijo que el gobierno calculó mal su estrategia. “Creo que es un mal cálculo. Faltó mayor decisión de negociación. El gobierno va a terminar accediendo a peticiones de la Alianza, que por lo demás tienen bastante justificación en lo relacionado con las pymes. Entonces, no se por qué no se discutió o se pidió más plazo”, afirmó.

Zaldívar, además, dijo que esta situación agrava mucho más la crisis de la Concertación y la relación de Velasco con el parlamento. “Esto produce un ambiente de mayores criticas. La imagen del ministro aparece debilitada lo que es muy delicado. El titular de Hacienda en un gobierno es uno de los elementos más determinantes. Aquí tiene que haber una corrección de estilo, tanto del gobierno como del parlamento”, sentenció.

Andrés Zaldívar, también cree que la derecha fue la gran triunfadora sin ser determinante en esta votación. “La Alianza al ver la división que existe dentro de la Concertación, provocó un hecho político grave para el gobierno. Desde el punto de vista de las escaramuzas políticas, ellos van a resultar los grandes ganadores”. Según Zaldivar el gobierno cometió otro error y muy grave al permitirle a la derecha mostrar una imagen desvinculada y que no se deja influenciar de las presiones del mundo empresarial.

Sin embargo, Edgardo Boeninger tiene una teoría distinta respecto del actuar de Andrés Velasco. Según Boeninger, el Ejecutivo sabía que esa sería la actitud de la oposición. Por lo tanto, no era el momento de jugar las cartas de máxima entrega a favor de las aspiraciones de la Alianza y las grandes empresas. “Al gobierno tampoco le convenía políticamente que apareciera una oposición triunfante sacando adelante seis modificaciones espectaculares”, afirmó.

En cuanto a la discusión sobre una posible renuncia del ministro Andrés Velasco, el ex senador Zaldívar, dijo que no le correspondía referirse a ese tema. “Si Velasco debe renunciar o no es una decisión que tiene que tomar él y la Presidenta. Sin embargo, en todo país el hecho que se ponga a un Ministro de Hacienda en una situación de crisis, es muy delicado y grave”, afirmó.

Mientras que en relación a la otra crítica que ha recibido Velasco sobre su capacidad y “arrogancia” política, Zaldívar dijo que necesita una asesoría. “Él requiere un equipo de asesoría que le dé más frutos con el parlamento. Ya que lo que se ha visto demuestra que no hay muy buena relación. Necesitan tener una mejor comunicación para sacar adelante los proyectos”, sentenció.

14/4/07

Proyecto Educacional Chileno

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La Ley General de Educación, si es aprobada por el Congreso Nacional, implicará un notable avance en el respeto a los derechos de los integrantes de la comunidad educativa. Nunca, en una norma de este rango, se habían incluido en igualdad de condiciones a padres y apoderados, alumnos, profesionales y asistentes de la educación y sostenedores de establecimientos educacionales.

En el caso de los alumnos, los protagonistas iniciales de este proceso democratizador de la educación, se consignan derechos como “a no ser discriminados arbitrariamente; a estudiar en un ambiente armónico, de sana convivencia, tolerancia y respeto mutuo y a que se respete su integridad física y moral, no pudiendo ser objeto de tratos vejatorios o degradantes. Tienen derecho a que se les respete su libertad de conciencia, sus convicciones religiosas o ideológicas, así como a su identidad personal”.

Si bien es cierto existen preceptos constitucionales que aluden a estos derechos para todos los ciudadanos, no es menos cierto que la consignación de ellos en esta normativa eleva la dignidad de los estudiantes y recuerda al resto de los miembros de la comunidad educativa el carácter de personas que éstos poseen, reforzando la interlocución igualitaria al interior de los establecimientos.

Estos acápites del proyecto de Ley General de Educación demuestran el aire nuevo que se intenta llevar hasta las aulas, un aire sano que llene cada espacio del quehacer escolar. Un aire democrático, fresco, que llega a un sistema educacional sumido en la incoherencia del sin sentido, nacido de la intolerancia y parido por postulados sin espacio, sin aire, en el mundo que estamos construyendo.
Extracto de elmostrador.cl

Proyecto Educacional Chileno

Proyecto Educacional Chileno
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Haciendo una sintesis de lo que se proponr rn este proyecto es lo siguiente:
FIN A LA DISCRIMINACIÓN
En las escuelas
subvencionadas por el
Estado no podrá haber
selección de alumnos
hasta octavo básico. Los
padres deben elegir el
colegio y no el colegio a
los padres. En caso de
exceso de demanda se le
dará prioridad a quienes
tengan hermanos
estudiando o padres
trabajando en el mismo
TÉRMINO DE LAS EXPULSIONES
Se prohíbe expulsar a
alumnos a causa de un
bajo rendimiento escolar
o por repitencia. Tampoco
se podrá expulsar durante
el año académico por no
pago de compromisos
contraídos con los
sostenedores.

ACOGE A EMBARAZADAS
El derecho a recibir
educación no podrá ser
impedido a causa de un
embarazo y tampoco por
las responsabilidades de
la maternidad. El
establecimiento deberá
otorgar las facilidades
necesarias para que las
alumna
RECONOCIMIENTO ESTATAL
Para que el establecimiento
educacional pueda optar
libremente al
reconocimiento estatal,
deberá cumplir con los
requisitos impuestos por el
Estado para poder actuar
en la actividad educativa.

SISTEMA DE EVALUACIÓN
El Ministerio de Educación
diseñará un sistema nacional de
evaluación de logros de
aprendizaje para alumnos,
además de evaluar a los
profesores y a los
establecimientos educacionales.
Para ello deberá contar con
instrumentos válidos y
confiables para hacer
evaluaciones periódicas y
debidamente informadas.

REQUISITOS A SOSTENEDORES
A los sostenedores se les exigirá poseer
título profesional de una carrera de al
menos ocho semestres, organizarse
como personas jurídicas sin fines de
lucro y con giro educacional exclusivo.
Deberán demostrar un patrimonio que
certifique que cuentan con los recursos
necesarios para desarrollar la labor. Los
actuales sostenedores tendrán cuatro
años para adecuarse a la nueva realidad
jurídica.

GRATUIDAD
El Estado se
comprometerá a que
la educación será
gratuita desde el
primer nivel de
transición hasta la
enseñanza media.

“DICOM” EDUCACIONAL
Se creará un registro público
de sostenedores y de
establecimientos
educacionales con
reconocimiento del Estado
donde se consignará su
historial, las sanciones
aplicadas, los aportes
estatales y el resultado de las
evaluaciones por desempeño.


CONSEJO NACIONAL
El actual Consejo Superior de Educación será
reemplazado por el Consejo Nacional de Educación,
que deberá evaluar los estándares de calidad
propuestos por el Mineduc. También se modificará su
composición al integrarse estudiantes y profesores y
salir los representantes de las Fuerzas Armadas.

9/4/07

Edwards

Edwards
Edwards,
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El duro round entre Edwards y Cuadra
La Nación, Domingo 8 de Abril de 2007

El mismo año que vino el Papa Juan Pablo II a Chile, el poderoso empresario y dueño de “El Mercurio”, Agustín Edwards, fue encargado reo. Estuvo detenido por varias horas y no pudo salir del país por casi un año. La justicia le puso la mano encima por publicar informaciones entregadas por la CNI para culpar falsamente a dos jóvenes por los violentos incidentes ocurridos en el Parque O’Higgins.

Por Luis Narváez A.

Iván Barra Stückrath, 46 años, ingeniero eléctrico, no ha podido olvidar los cinco días que debió soportar encerrado en un calabozo subterráneo de la Central Nacional de Informaciones (CNI), en abril de 1987. Tenía 26 años cuando fue torturado: le aplicaron electricidad en una “parrilla”, lo golpearon con puños, patadas y culatazos, simularon fusilarlo en varias oportunidades. Pocos días antes, el Papa Juan Pablo II había abandonado el país, luego de su histórica visita que, por estos días, los medios rememoran. Sin embargo, son pocos los que recuerdan la entonces concomitancia existente entre los medios del duopolio y los aparatos represivos del régimen. Situación que fue desenmascarada con el caso de Iván Barra.

Su familia no supo nada de él mientras estuvo detenido. Cuando voluntarios de la Cruz Roja Internacional lograron ubicarlo, en el Cuartel Borgoño del organismo represivo, no podía hablar. “Desconfiaba de todos. El día anterior llegó un médico del Servicio Médico Legal que me preguntaba qué me había pasado en la cara. Tenía la nariz rota, hematomas y restos de sangre. Le dije que me había golpeado accidentalmente, porque si hablaba, la CNI me iba a dar más duro”.

Los tres miembros de la organización humanitaria que ese día lo ubicaron debieron mostrarle sus pasaportes para demostrar que no eran chilenos y que podía confiar en ellos. Pero Barra no podía o no quería hablar. “Eran rubios, y por el acento comprendí que eran extranjeros. Me pasaron un papel y un lápiz y me dijeron que escribiera lo que me había pasado… recién ahí les dije que me habían torturado”.

El universitario no había visto a otros detenidos. Sólo pudo identificar a otro porque reconoció su voz y, especialmente, sus gritos: “Me habían tirado la primera noche en una celda, solo y sin luz. Me pusieron un overol y zapatos de distinta talla. Esa noche pude escuchar los gritos de Jorge Jaña Obregón, a quien conocía; a él también lo estaban torturando”.

Iván Barra y Jorge Jaña fueron detenidos la madrugada del 9 de abril de 1987. La CNI llegó hasta sus hogares y a base de violencia les imputaron ser los instigadores de los incidentes registrados en el Parque O’Higgins, cuando el Papa pronunció la famosa frase “el amor es más fuerte”.

Ni siquiera alcanzaron a ver ese día la portada de “El Mercurio”: “Identificados los violentistas del PC en el parque”. Agustín Edwards, dueño del periódico, había ordenado personalmente la publicación del artículo, donde se incluían fotografías de ambos y el aviso de que la CNI los estaba cazando. Pero se demostró que todo era totalmente falso.

Exactamente, 10 días después, ambos quedaban en libertad por falta de méritos, tras comprobarse que no participaron en los incidentes y, más aún, que nunca estuvieron en el parque.

OPERACIÓN ALBANIA

No eran tiempos tranquilos. 1987 fue un año lleno de contrastes. Por un lado, una buena parte de la población católica respiró un asomo de esperanza con la venida de Juan Pablo II. Ese año marcó la desesperada acción de la CNI para intentar sofocar a las facciones más opositoras. En junio, 12 jóvenes del FPMR fueron asesinados salvajemente en la denominada Operación Albania. Y pocos meses después, cinco jóvenes del mismo grupo fueron secuestrados, torturados y lanzados al mar, en lo que constituyó el último caso de detenidos desaparecidos.

Pinochet sabía que la visita del Pontífice podía ser aprovechada para limpiar la sangrienta imagen de su Gobierno de facto y la creciente presión internacional para que entregara el poder. Pero también estaba consciente que la oposición, conformada por la Alianza Democrática y el Movimiento Democrático Popular y las organizaciones de defensa de los derechos humanos (agrupaciones de víctimas y la Vicaría de la Solidaridad, entre otras), intentarían mostrar con mayor fuerza el sufrimiento de quienes eran perseguidos.

Carmen Gloria Quintana, la joven que en 1985 estuvo al borde de la muerte cuando carabineros intentó quemarla viva, conmovió a Karol Wojtyla cuando, tras burlar el anillo de seguridad, se le acercó para contar su historia.

Los relatos de pobladores en La Bandera y de jóvenes en el Estadio Nacional hicieron comprender al Papa que los incidentes que debió observar la tarde del 3 de abril, durante la ceremonia de beatificación de sor Teresa de Los Andes, no eran sino la represión a la que estaban sometidos los chilenos.

FOUILLOUX Y LA VICARÍA

Mientras Iván Barra estuvo detenido, su madre, Sonia Stückrath acudió a la Vicaría de la Solidaridad para buscar apoyo legal y ubicar a su hijo. “No fue una decisión fácil. Como organismo de la Iglesia Católica, al principio hubo conflicto de intereses por la venida del Papa y porque los incidentes lo habían afectado directamente. Pero finalmente primó la situación de violación a sus derechos humanos”, comentó a LND una fuente del clero.

Por ello, se asignó al abogado Luciano Fouilloux para que los representara. Así se llegó a diversas instancias, y cuando por fin se dio con su paradero, se decidió presentar una querella contra el dueño de “El Mercurio” por injurias y calumnias, pese a que era plena dictadura y la represión arreciaba en las calles.

La querella fue sorpresivamente acogida a tramitación, con cero publicidad, por el juez Carlos Bottacci Latrille, titular del 23er Juzgado del Crimen de Santiago. Y lo que vino después fue aún más insólito.

Por los pasillos del tribunal comenzaron a desfilar Agustín Iván Edmundo Edwards Eastman, en calidad de inculpado; el ministro secretario general de Gobierno, Francisco Javier Cuadra; el subsecretario de esa cartera, brigadier Claudio Guzmán, entre otros. Oficios fueron despachados hacia la CNI, la Policía de Investigaciones y el Ministerio del Interior.

Fue así como Edwards y Cuadra cayeron en contradicciones y debieron ser careados por el juez: alguien no decía la verdad. Lo más insólito es que Cuadra generó una orden de detención contra Barra y Jaña cuando ya estaban secuestrados. De hecho, a Barra lo sacaron de su casa a las 23:30 del miércoles 8 de abril, y lo extraño es que mientras era detenido la información ya estaba siendo impresa y salió publicada al día siguiente en el diario.

8/4/07


Una de las favoritas para ganar FAMA

Mas de El Mercurio

El duro round entre Edwards y Cuadra
La Nación, Domingo 8 de Abril de 2007

El mismo año que vino el Papa Juan Pablo II a Chile, el poderoso empresario y dueño de “El Mercurio”, Agustín Edwards, fue encargado reo. Estuvo detenido por varias horas y no pudo salir del país por casi un año. La justicia le puso la mano encima por publicar informaciones entregadas por la CNI para culpar falsamente a dos jóvenes por los violentos incidentes ocurridos en el Parque O’Higgins.

Por Luis Narváez A.

Iván Barra Stückrath, 46 años, ingeniero eléctrico, no ha podido olvidar los cinco días que debió soportar encerrado en un calabozo subterráneo de la Central Nacional de Informaciones (CNI), en abril de 1987. Tenía 26 años cuando fue torturado: le aplicaron electricidad en una “parrilla”, lo golpearon con puños, patadas y culatazos, simularon fusilarlo en varias oportunidades. Pocos días antes, el Papa Juan Pablo II había abandonado el país, luego de su histórica visita que, por estos días, los medios rememoran. Sin embargo, son pocos los que recuerdan la entonces concomitancia existente entre los medios del duopolio y los aparatos represivos del régimen. Situación que fue desenmascarada con el caso de Iván Barra.

Su familia no supo nada de él mientras estuvo detenido. Cuando voluntarios de la Cruz Roja Internacional lograron ubicarlo, en el Cuartel Borgoño del organismo represivo, no podía hablar. “Desconfiaba de todos. El día anterior llegó un médico del Servicio Médico Legal que me preguntaba qué me había pasado en la cara. Tenía la nariz rota, hematomas y restos de sangre. Le dije que me había golpeado accidentalmente, porque si hablaba, la CNI me iba a dar más duro”.

Los tres miembros de la organización humanitaria que ese día lo ubicaron debieron mostrarle sus pasaportes para demostrar que no eran chilenos y que podía confiar en ellos. Pero Barra no podía o no quería hablar. “Eran rubios, y por el acento comprendí que eran extranjeros. Me pasaron un papel y un lápiz y me dijeron que escribiera lo que me había pasado… recién ahí les dije que me habían torturado”.

El universitario no había visto a otros detenidos. Sólo pudo identificar a otro porque reconoció su voz y, especialmente, sus gritos: “Me habían tirado la primera noche en una celda, solo y sin luz. Me pusieron un overol y zapatos de distinta talla. Esa noche pude escuchar los gritos de Jorge Jaña Obregón, a quien conocía; a él también lo estaban torturando”.

Iván Barra y Jorge Jaña fueron detenidos la madrugada del 9 de abril de 1987. La CNI llegó hasta sus hogares y a base de violencia les imputaron ser los instigadores de los incidentes registrados en el Parque O’Higgins, cuando el Papa pronunció la famosa frase “el amor es más fuerte”.

Ni siquiera alcanzaron a ver ese día la portada de “El Mercurio”: “Identificados los violentistas del PC en el parque”. Agustín Edwards, dueño del periódico, había ordenado personalmente la publicación del artículo, donde se incluían fotografías de ambos y el aviso de que la CNI los estaba cazando. Pero se demostró que todo era totalmente falso.

Exactamente, 10 días después, ambos quedaban en libertad por falta de méritos, tras comprobarse que no participaron en los incidentes y, más aún, que nunca estuvieron en el parque.

OPERACIÓN ALBANIA

No eran tiempos tranquilos. 1987 fue un año lleno de contrastes. Por un lado, una buena parte de la población católica respiró un asomo de esperanza con la venida de Juan Pablo II. Ese año marcó la desesperada acción de la CNI para intentar sofocar a las facciones más opositoras. En junio, 12 jóvenes del FPMR fueron asesinados salvajemente en la denominada Operación Albania. Y pocos meses después, cinco jóvenes del mismo grupo fueron secuestrados, torturados y lanzados al mar, en lo que constituyó el último caso de detenidos desaparecidos.

Pinochet sabía que la visita del Pontífice podía ser aprovechada para limpiar la sangrienta imagen de su Gobierno de facto y la creciente presión internacional para que entregara el poder. Pero también estaba consciente que la oposición, conformada por la Alianza Democrática y el Movimiento Democrático Popular y las organizaciones de defensa de los derechos humanos (agrupaciones de víctimas y la Vicaría de la Solidaridad, entre otras), intentarían mostrar con mayor fuerza el sufrimiento de quienes eran perseguidos.

Carmen Gloria Quintana, la joven que en 1985 estuvo al borde de la muerte cuando carabineros intentó quemarla viva, conmovió a Karol Wojtyla cuando, tras burlar el anillo de seguridad, se le acercó para contar su historia.

Los relatos de pobladores en La Bandera y de jóvenes en el Estadio Nacional hicieron comprender al Papa que los incidentes que debió observar la tarde del 3 de abril, durante la ceremonia de beatificación de sor Teresa de Los Andes, no eran sino la represión a la que estaban sometidos los chilenos.

FOUILLOUX Y LA VICARÍA

Mientras Iván Barra estuvo detenido, su madre, Sonia Stückrath acudió a la Vicaría de la Solidaridad para buscar apoyo legal y ubicar a su hijo. “No fue una decisión fácil. Como organismo de la Iglesia Católica, al principio hubo conflicto de intereses por la venida del Papa y porque los incidentes lo habían afectado directamente. Pero finalmente primó la situación de violación a sus derechos humanos”, comentó a LND una fuente del clero.

Por ello, se asignó al abogado Luciano Fouilloux para que los representara. Así se llegó a diversas instancias, y cuando por fin se dio con su paradero, se decidió presentar una querella contra el dueño de “El Mercurio” por injurias y calumnias, pese a que era plena dictadura y la represión arreciaba en las calles.

La querella fue sorpresivamente acogida a tramitación, con cero publicidad, por el juez Carlos Bottacci Latrille, titular del 23er Juzgado del Crimen de Santiago. Y lo que vino después fue aún más insólito.

Por los pasillos del tribunal comenzaron a desfilar Agustín Iván Edmundo Edwards Eastman, en calidad de inculpado; el ministro secretario general de Gobierno, Francisco Javier Cuadra; el subsecretario de esa cartera, brigadier Claudio Guzmán, entre otros. Oficios fueron despachados hacia la CNI, la Policía de Investigaciones y el Ministerio del Interior.

Fue así como Edwards y Cuadra cayeron en contradicciones y debieron ser careados por el juez: alguien no decía la verdad. Lo más insólito es que Cuadra generó una orden de detención contra Barra y Jaña cuando ya estaban secuestrados. De hecho, a Barra lo sacaron de su casa a las 23:30 del miércoles 8 de abril, y lo extraño es que mientras era detenido la información ya estaba siendo impresa y salió publicada al día siguiente en el diario.

LAS FOTOGRAFÍAS DE LA FRICCIÓN

El dueño de “El Mercurio” dijo, el 25 de mayo de 1987, que Cuadra lo había llamado, el 7 de abril, para ofrecerle fotografías de los dos jóvenes sospechosos. También, que personalmente llamó a Guzmán para solicitar más información y que el brigadier le hizo entrega de fotografías y un informe escrito el día 8 de abril, es decir la noche anterior a que fueran detenidos Barra y Jaña.

En su declaración sostiene que “en vista de la gravedad de los hechos sucedidos estimé que era de interés público que la información que me había proporcionado Dinacos fuese publicada en el diario ‘El Mercurio’, publicación que se hizo el día 9 de abril”.

Francisco Javier Cuadra, sin embargo, replicó que fue el propio Edwards quien lo llamó para requerir información y que luego de conversar con él concluyó que “el señor Edwards se había conectado por su parte con personas de la CNI, y eso lo colegí de los detalles de la propia conversación que sostuvimos… Yo no he proporcionado dato alguno que refiriese directamente con las personas de los señores Iván Barra y Jorge Jaña”.

Días después, el subsecretario Guzmán envió un oficio aclarando que las fotografías a las que aludía el empresario “correspondían a unas fotos que anteriormente me había entregado el propio señor Edwards y sólo me limité a devolvérselas”; asimismo, que no era efectivo que hubiese entregado algún documento más.

Las contradicciones eran evidentes. Pero las diferencias se agudizaron más, el 28 de septiembre de ese año, cuando fueron sometidos a un careo (ver recuadro). Ambos se ofuscaron a tal nivel que fueron amonestados por el tribunal, y como epílogo, tres semanas después, Agustín Edwards fue sometido a proceso y detenido.

Las fuentes consultadas indican que durante muchos meses la presión sobre las autoridades de la dictadura fue intensa para que se lograra levantar la encargatoria de reo contra Edwards. Tras varios intentos vanos, recién 20 días antes del plebiscito de 1988 y después de 11 meses sin poder salir del país, por una orden de arraigo, la Corte de Apelaciones revocó el procesamiento sin expresar mayores razones. Había temores en partidarios de Pinochet de lo que pudiese suceder luego de esa fecha, y muchos prepararon maletas y pasaportes.

A 20 años de la venida del Papa y de su paso por los cuarteles de la CNI, Iván Barra y Jorge Jaña no saben si con haber estado un día detenido, procesado y sin poder salir del país, se repara el daño que sufrieron por un titular en papel. Un titular que nunca olvidarán. LND



7/4/07

Agustin Edwards




Agustín Edwards Eastman, periodista y dueño de la cadena de diarios de la empresa El Mercurio, heredero de uno de los grupos económicos más antiguos de Chile y presidente de la Fundación Paz Ciudadana. Recibió millonaria ayuda de la CIA para trabajar por el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende. Apologista y colaborador de la dictadura militar.

El Mercurio se comprometió en la lucha contra Allende, para lo cual fue ayudado por la CIA que le pasó a lo menos un millón seiscientos mil dólares.

Pocos días después que Allende triunfara en las elecciones presidenciales -el 4 de septiembre de 1970-, Agustín Edwards viajó a Washington. Fue recibido por el presidente Richard Nixon a quien solicitó una actuación enérgica para impedir que Allende asumiera o para derrocarlo si lograba iniciar su gobierno. Edwards no volvió a Chile hasta varios años después, cuando ya se había consolidado la dictadura de Pinochet, pero a la distancia mantuvo férreo control sobre el diario y el conjunto de su grupo económico.

25 de Noviembre El GranValparaiso.cl

El pasado golpista de “El Mercurio"

(EXTRACTO)

EL 11 de septiembre, un día de infamia en Estados Unidos, es también una fecha negra en la historia de Chile. Aunque funcionarios estadounidenses como Henry Kissinger han insistido en que Washington no tuvo nada que ver con la revuelta militar que instaló a Augusto Pinochet en el poder y que sólo trataron de preservar la democracia en Chile, archivos de la CIA y la Casa Blanca analizados aquí por primera vez muestran cómo la agencia de espionaje usó la prensa chilena para socavar el gobierno, elegido democráticamente, del socialista Salvador Allende, tras una operación que "jugó un papel significativo para preparar el golpe militar del 11 de septiembre de 1973".

De estos documentos surge la historia del mayor proyecto de propaganda de la agencia -autorizado por los más altos niveles del gobierno norteamericano- que dependió del periódico más relevante de Chile: El Mercurio, y su bien conectado dueño, Agustín Edwards.

En Chile, el avejentado Edwards sigue siendo una influyente y poderosa figura de los medios, y aquí, en Estados Unidos, las acciones encubiertas vuelven a realizarse y el poder ejecutivo está cada vez más envuelto en secretos. La historia del 11de septiembre de 1973 continúa resonando.

Durante los últimos dos años, un grupo de editores, periodistas, estudiantes de periodismo y abogados de los derechos humanos han estado reuniendo pruebas en Santiago de Chile contra el magnate de los medios chilenos, Agustín Edwards, para, al menos, conseguir que sea expulsado de la Colegio de Periodistas Chilenos. El editor de la revista izquierdista Punto Final, Manuel Cabieses, ha presentado una petición formal en la que acusa a Edwards de violar el código de ética del Colegio al haber conspirado con el gobierno de Richard Nixon y la CIA, entre 1970 y 1973, para fomentar el golpe militar que derrocó al gobierno electo de Salvador Allende instaurando en el poder al general Augusto Pinochet.

Sólo 30 años después del golpe, Chile ha empezado a abrir este capítulo de su pasado. El arresto de Pinochet en Londres en 1998 -el general logró escapar de la extradición a España por crímenes contra los derechos humanos y eventualmente se le permitió regresar a Chile, donde la Corte Suprema dictaminó que era mentalmente incapaz de ser juzgado- dio paso a acusaciones, arrestos y encarcelamientos de varios de sus camaradas militares. Pero ¿qué se hizo de Edwards y su compañía mediática y otros protagonistas del sector privado que colaboraron activamente en la eliminación de la democracia electoral y el advenimiento de una brutal dictadura militar?

Los intentos de presentar acusaciones éticas contra Agustín Edwards ante el Colegio de Periodistas es un gesto totalmente simbólico, aunque realmente significa el principio de un movimiento para hacer a los civiles responsables de sus actos. Los documentos estadounidenses que registraron secretamente esas acciones pueden aportar pruebas valiosas, si no para emprender acciones judiciales, sí para al menos conocer las responsabilidades morales.

2 de Junio 2004 PiensaChile

El lobby de Agustín Edwards contra Allende

“Tengo a Agustín conmigo,” anunció por teléfono al Consejero de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Henry Kissinger, el poderoso gerente general de Pepsi-Cola y amigo personal del Presidente Richard Nixon, Donald Kendall, la mañana del 14 de septiembre de 1970. En Chile, era más conocido como Agustín Edwards, patriarca de El Mercurio. En la Casa Blanca, bastaba con Agustín.

El dueño del imperio El Mercurio y la empresa embotelladora de Pepsi en Chile, había llegado a Washington en una misión tan secreta como urgente: hacer lobby al gobierno de Nixon y la CIA para que actuaran rápido para impedir que Salvador Allende asumiera el poder. Allende había ganado la mayoría relativa en las elecciones presidenciales el 4 de septiembre, apenas 10 días antes.

Su amigo Kendall, de gran influencia y buenos contactos, le preparaba la agenda. “¿Es posible reunirnos con él mañana en la mañana?” preguntó Kissinger.

“Sí, estará acá,” respondió Kendall. “Le estoy consiguiendo una reunión con [Richard] Helms [Director de la CIA]. Él ya lo sabe. [Edwards] se reúne con otra persona hoy. ¿Alguien más quien debería intentar?”

“No antes de que hable conmigo,” resolvió Kissinger, de acuerdo a la transcripción de la conversación telefónica.

Kissinger siempre pedía a un asistente que grabara, y transcribiera cada una de sus llamadas telefónicas, incluyendo las que sostenía con el Presidente Nixon. Cuando dejó el gobierno en 1977, Kissinger se llevó los telcons, alegando que eran “documentos privados”. Luego de que el National Security Archive, un centro de documentación no-gubernamental en Washington, amenazó con presentar una demanda en contra de Kissinger por negarse a entregar esta documentación, que debiera pertenecer al Departamento de Estado, el ex Secretario se vio obligado a hacerlo.

48 horas

Días después de las elecciones presidenciales el 4 de septiembre, Edwards le pidió al jefe de la CIA en Santiago que le armara una reunión secreta con el Embajador de Estados Unidos, Edward Korry.

“¿Estados Unidos tomará alguna acción militar –directa o indirectamente?”, recuerda Korry que le preguntó Edwards.

“Ninguna.”

En ese momento, Edwards se dio cuenta que no tenía otra opción que ir directamente a Washington a mover sus hilos al más alto nivel, haciéndole comprender a la Casa Blanca los riesgos de su inacción.

Pasadas las 10 de la mañana el 14 de septiembre, Kendall llamó a Kissinger y fijaron una reunión con desayuno en la Casa Blanca para el día siguiente, a las 8, para conversar con Edwards. Por casualidad, Kendall había planeado llevar a su anciano padre a reunirse con Nixon ese mismo día.

“Le voy a mencionar Edwards [al Presidente Nixon]. No sé qué se necesita para dar vuelta a esta gente en el Departamento de Estado, pero quiero que el Presidente le tome el peso,” le contó Kendall.

“Es un desastre,” concordó Kissinger.

“Sí, lo es, y no entiendo al pueblo americano,” se quejó el ejecutivo.

“No sabe nada sobre Chile,” dijo Kissinger.

“Le diré al Presidente que él no puede tolerar otra Cuba bajo su gobierno,” afirmó Kendall.

“Sí, díle eso,” consintió.

Kissinger aprovechó de invitar a la reunión al Fiscal General John Mitchell, para, como comentó Kendall, “hacer todo de una sola vez”.

Luego de un cambio en la agenda, los cuatro hombres se juntaron en la oficina de Kissinger en la Casa Blanca a las 9 horas. La reunión estaba fijada para 45 minutos, pero apenas comenzó, Kissinger levantó el teléfono y marcó el número del Director de la CIA, Richard Helms. El asistente, como siempre, grabó la conversación.

“Le agradeceríamos que pudiera conversar brevemente con Agustín Edwards mientras esté en su tienda [sede central de la CIA, Langley]”, pidió Kissinger a Helms.

“No estará en mi tienda, pero yo puedo ir al centro y me reúno con él. Mis hombres van a llegar para eso, pero yo también iré,” le contestó el director de la CIA.

“Si pudiera hablar con él, estaríamos agradecidos, así podemos saber su opinión al respecto [situación en Chile],” le insistió Kissinger.

“OK,” respondió Helms.

Más tarde, Helms acudiría a un céntrico hotel de Washington, acompañado por uno de sus especialistas de la CIA en América Latina, para reunirse con Edwards y Kendall.

La única alternativa

Lo conversado en esa reunión se ha mantenido en secreto por más de 30 años. Sin embargo, se ha podido obtener un memorándum de la CIA al respecto, titulado “Discusión sobre la Situación Política en Chile”, que deja en evidencia que Agustín Edwards buscó influir sobre la CIA para que sus acciones encubiertas en Chile se inclinaran a favor de una solución militar, descartando la factibilidad de lograr bloquear la llegada de Allende al poder por la vía constitucional.

El memorándum de cuatro páginas describe y cita lo que Edwards informó al Director de la CIA sobre la situación política post-electoral en Chile, partiendo por lo que consideraba las razones de la derrota electoral del derechista Jorge Alessandri, quien había logrado la segunda mayoría relativa, y lamentando “que no se nos haya permitido quitarle votos a Tomic”. “Este comentario fue una referencia a la condición impuesta por el gobierno de Estados Unidos que restringió los esfuerzos de [censurado] de parte nuestra a una campaña anti-Allende sin apoyo directo a Alessandri”, explica el memorándum.

Edwards se explayó sobre “las posibilidades de una solución constitucional” al dilema –el esquema que la Embajada de EE.UU. en Santiago favorecía para impedir un gobierno socialista, y que implicaba que la CIA sobornaría a parlamentarios de la Democracia Cristiana para que votaran a favor de Alessandri el 24 de octubre, día en que el Congreso debía ratificar uno u otro candidato como Presidente-electo. Según el plan, Alessandri renunciaría y llamaría a nuevas elecciones, en las que se presentaría el saliente Presidente Eduardo Frei, y supuestamente ganaría.

“Las posibilidades de que Alessandri sea nominado Presidente son escasas... Frei está muerto de miedo [“scared blue”] de que Allende asuma el poder, pero sólo puede contar con unos 20 congresistas del PDC que voten por Alessandri”, le había informado Edwards al jefe de la CIA.

Según el memorándum, Edwards planteó sus dudas de la siguiente manera: “La vía parlamentaria para prevenir que Allende asuma el poder, aunque muy remota, no debe ser ignorada. Sin embargo, implica los siguientes riesgos:

1) Podría fallar, y ¿después qué?

2) Algunos congresistas podrían moverse demasiado rápido, o anunciar su intención de voto prematuramente, así provocando a los Comunistas a ‘tomarse las calles’.

3) El general en retiro Roberto Viaux, líder de la rebelión militar de octubre 1969 [dos líneas censuradas], o ‘algún otro lunático’ podría intentar llevar a cabo un golpe, así impidiendo cualquier otro esfuerzo serio.”

En consecuencia, la discusión derivó necesariamente en la única otra opción: provocar un golpe militar. En la sección del memo titulada “Plazos para Posible Acción Militar”, Edwards señala que el escenario se despejaría a mediados de octubre, luego del congreso del Partido Demócrata Cristiano. A esas alturas, planteó Edwards a Helms: “¿Podemos correr el riesgo de que el plan Alessandri/Frei no funcione?”

Pasadas las 15:30 horas del 15 de septiembre, Nixon citó a Kissinger, Mitchell y Helms a la Oficina Oval. En las últimas 48 horas, y según parecen indicar los documentos, los tres últimos se habían reunido con el dueño de El Mercurio para escuchar su lapidario informe sobre Chile. También Nixon había acogido las opiniones de Edwards, a través de su amigo Kendall, que el día anterior le había hablado al respecto cuando llevó a su padre de visita a la Casa Blanca. Kendall conocía las opiniones y evaluaciones de Edwards al revés y al derecho, ya que había “hablado con él por tantas horas...”

En esa reunión, Nixon emitió sus ahora famosas instrucciones a la CIA, anotadas a mano por Helms: “¡Salven a Chile!; No importa los riesgos involucrados; $10.000.000 disponible, o más si es necesario; hagan gritar a la economía”.

Sus instrucciones pusieron en marcha lo que la CIA denominó “Operación FUBELT” – acciones encubiertas para crear el clima y organizar un golpe militar, que resultaron en el asesinato del general René Schneider el 22 de octubre, dos días antes de la ratificación parlamentaria de Allende como Presidente-electo.

“Tengo la impresión de que el Presidente llamó a esta reunión donde tomé estas anotaciones debido a la presencia de Edwards en Washington, y lo que Edwards decía sobre las condiciones en Chile,” afirmó Helms en 1975, en su testimonio secreto ante el comité parlamentario que investigó el papel de Estados Unidos en la muerte de Schneider.

Platas para Agustín

La noche del 14 de septiembre de 1971, exactamente un año después de la crucial visita de Edwards a Washington, Kissinger llamó a Helms para informarle que el Presidente Nixon había decidido autorizar un masivo financiamiento encubierto a El Mercurio. Poco antes, Edwards, o uno de sus emisarios, había solicitado a la CIA “apoyo encubierto por un total de un millón de dólares” para sobrevivir uno o dos años.

De acuerdo a un memorándum desclasificado de la CIA, Kissinger “indicó que a) el Presidente recién ha aprobado la propuesta para apoyar a El Mercurio con US$700.000, y b) el Presidente desea que el diario continúe, por lo que el monto estipulado podría incrementarse si sirviera ese propósito”. Varios meses más tarde, el mismo Kissinger aprobó otros US$300.000 para El Mercurio.

Meses después, en abril de 1972, la CIA solicitó que fueran entregados US$965.000 adicionales a El Mercurio para pagar préstamos, crear un fondo de contingencia para emergencias, y, según registros desclasificados del Consejo de Seguridad Nacional, “cubrir el déficit operacional hasta marzo de 1973”, cuando se realizarían elecciones parlamentarias en Chile.

En menos de un año, los aportes encubiertos de la CIA para El Mercurio alcanzaron casi US$2 millones.

Otros dineros secretos también fluyeron a El Mercurio a través de la ITT, el principal colaborador corporativo de la CIA en Chile. Un memorándum de conversación del 15 de mayo de 1972 entre el operativo de la CIA, Jonathan Hanke, y el ejecutivo de la ITT, Hal Hendrix, se refiere a numerosos depósitos bancarios por US$100.000 hechos por la ITT al grupo Edwards. “[Hendrix] me dijo que el dinero para el grupo Edwards pasaba por una cuenta en Suiza,” informó Hanke a sus superiores.

Con el apoyo de la CIA, El Mercurio se convirtió en el principal agitador a favor de un golpe militar en Chile. Un cable secreto del jefe de la CIA en Santiago, fechado el 2 de mayo de 1973, señaló que “la cadena de diarios de El Mercurio” está entre “los actores más militantes de la oposición [...] que han fijado como objetivo crear conflicto y confrontación que lleve a algún tipo de intervención militar”.

Cuando el 13 de noviembre de 2000, el gobierno de EE.UU. desclasificó 16.000 documentos, entre ellos los que aludían al dinero entregado a El Mercurio, el periódico salió en defensa propia en una editorial. “Yo era la persona responsable del diario y le puedo dar seguridades de que platas de la CIA ni de nadie recibimos,” afirmó su ex presidente ejecutivo en la época, Fernando Léniz.

29 de Octubre 2004 Piensa Chile.com

Edwards habría en contacto directo con golpistas el 11

Comunicación telefónica ese día desde Barcelona probaría su participación concreta en la conspiración militar contra Allende

Agustín Edwards, dueño del diario El Mercurio de Chile y la cadena de periódicos de derecha que gira en torno a ese medio de comunicación, quizás nunca imaginó que un brindis un 11 de septiembre de 1973 saldría de las sombras de la historia para demostrar su vínculo directo con el golpe de Estado que derrocó al gobierno del presidente Salvador Allende.

Está documentado, sin embargo, el papel de El Mercurio en el proceso de desestabilización del gobierno de la Unidad Popular. Se sabe que la cadena recibió de la CIA un millón y medio de dólares para alimentar la contracampaña y la guerra sucia comunicacional contra el gobierno socialista. Se sabe que Edwards tuvo acceso privilegiado a las oficinas del presidente Richard Nixon y su asesor Henry Kissinger, y que su voz se hizo oír fuerte para centrar el miedo anticomunista en el país de Sudamérica.

Muchos periodistas han puesto orden a los documentos desclasificados por el gobierno de Estados Unidos. Está, por ejemplo, el trabajo completísimo de Peter Kornbluh sobre el papel que Edwards jugó en convencer al régimen de Nixon sobre la necesidad de centrar esfuerzos contra el gobierno democráticamente elegido de la Unidad Popular (The El Mercurio File, Columbia Journalism Review, Septiembre/Octubre de 2003, o en la página web http://www.libertad-prensa.org/cjr.html).

“En una reunión de 15 minutos en la Oficina Oval [de la Casa Blanca] en la tarde del 15 de septiembre [de 1970], Nixon emitió su ahora famosa orden a [Richard] Helms [director de la CIA] para fomentar una iniciativa militar en Chile para evitar que Allende llegara al poder (...) Helms más tarde testificó ante la Comisión Church que ‘tengo la impresión de que el presidente convocó a esta reunión en la que tomé mis notas debido a la presencia de Edwards en Washington y lo que ... Edwards estaba diciendo sobre las condiciones en Chile’".

Champán francés

Sin embargo, todo este apoyo en los pasillos de Washington no fue lo único en la trama golpista de Augusto Pinochet y los demás oficiales de alto rango involucrados. Edwards habría tenido contacto directo con los militares que planeaban el golpe, de acuerdo a lo señalado por una testigo directa. Habría sido informado personalmente de los detalles y avances, y “brindó con champán” a la hora en que se confirmaba la muerte del presidente Allende, seguramente con las consecuencias para su negocio periodístico en mente, además de sus convicciones políticas pro intervencionistas.

Josefina Vidal, periodista, tuvo un chispazo de la historia chilena en sus manos una tarde de verano boreal, en Barcelona, un 11 de septiembre de 1973. Edwards se da un caro lujo y expone públicamente un hecho histórico delicado frente a una concurrida mesa.

"Fue una coincidencia que creo es bastante trágica porque aquel día 11 de septiembre [de 1973] había una cena de ejecutivos de PepsiCo. En aquella época yo estaba casada con una persona que era director financiero de la compañía en España", me comenta Josefina con serenidad tres décadas después en Los Angeles, California.

(Edwards en su autoexilio luego del triunfo de Allende, es empleado en PepsiCo. Era directivo en Nueva York y viajaba a España con regularidad, especialmente a Barcelona, por motivos de negocios. Su vínculo con esa empresa no era coincidencia. La periodista chilena Patricia Verdugo señaló en una entrevista a propósito de su libro “Salvador Allende: Cómo la Casa Blanca provocó su muerte”, que “[Donald] Kendall [presidente de PepsiCo] había financiado a Nixon luego de un fracaso político en California, hasta que llegó a la presidencia. Nixon se ve cercado por Kissinger, que le plantea actuar en Chile porque Allende constituye un peligro para la seguridad de Estados Unidos, y por Kendall, que lleva de la mano a su amigo chileno y dueño de la cadena El Mercurio, Agustín Edwards").

Continúa Josefina Vidal: la cena era en “un restaurante bastante lujoso de la ciudad (...) Cuando llegamos, entre las ocho media y las 9 [de la noche] Agustín Edwards de El Mercurio ya estaba allí".

-¿Recuerda el nombre del restaurante?

-Si, era el Vía Venetto, me acuerdo bien. Y él estaba ya en un estado de agitación extraordinaria. Vino a la mesa donde todo el mundo estaba sentado y dijo "champán francés para todos". Y todos nos quedamos un poco asombrados. “Sí, mi amigo el almirante [José Toribio] Merino ya se ha hecho cargo de la situación". En fin, claro, fue una sorpresa. ‘Pues nada, ya saben, pidan lo que quieran, por que él es mi amigo...’, etcétera. Estuvo así, recuerdo, muy entusiasmado haciendo panegírico de lo que se suponía.

Edwards estuvo muy poco preocupado de la comida. El hecho de que estaba en un espacio público en comunicación constante con Chile demuestra el grado de triunfalismo que le inspiraba en los mismos momentos en que La Moneda ardía en llamas y un baño de sangre empezaba a dilapidar la democracia chilena.

"Entonces yo diría que no probó bocado esa noche porque anduvo todo el tiempo de una mesa al teléfono, del teléfono a la mesa, o sea que estaba continuamente en comunicación. Piensa que esa era la época en que no había teléfonos móviles, no se usaban", acota Josefina. “Me acuerdo que estaba con su esposa, una mujer muy distinguida y amable. Empecé a hablar con ella de Neruda y ella dijo que le gustaba mucho su poesía. Nadie sabía entonces el trágico fin que también le esperaba al poeta”.

-¿Y ella no hizo alusión al carácter comunista del poeta?

-En absoluto, fue muy discreta, y no dijo nada más, pero sí que él [Edwards] la verdad es que no estuvo sentado mucho tiempo.

“Nosotros en Barcelona habíamos seguido el desarrollo de los acontecimientos, todo el mundo estaba muy pendiente, había una gran simpatía y solidaridad con los chilenos y Allende. Yo recuerdo los periódicos, que a cada momento pensabas que ya iba a pasar algo (...) Y claro, fue una coincidencia estar en esa noche con alguien que estaba muy vinculado al régimen [golpista]”, agrega.

-¿Usted sabía quién era Agustín Edwards?

-Sí, yo sabía que era el dueño de El Mercurio (...) Precisamente mi ex marido había estado en su casa en las afueras de New York un par de días cuando fue en uno de sus viajes de negocios. Claro, pero en aquel momento no sabíamos hasta qué punto él estaba involucrado. Y todo eso se hizo bastante claro esa noche tan trágica cuando él lo celebró con ese entusiasmo de brindar con champán francés.

Confirmación casi simultánea

Un dato vital: ¿a qué hora el almirante Merino, artífice del golpe interno en el alto mando de la Armada e identificado como el verdadero gestor de los movimientos conspirativos, se contacta con Edwards? Sabemos que el empresario ya estaba en el restaurante y que Josefina y su esposo llegan a las 8:30 o 9pm. España en época de verano boreal está adelantada seis horas respecto a Chile. Si el brindis en que Edwards revela la confirmación de Merino sobre el éxito del golpe se produjo dentro de una hora luego de la llegada de los testigos (8:30pm o 9pm), implica que la llamada clave de Merino a Edwards (9:30pm o 10pm en España, 3:30pm o 4pm en Chile) fue en un lapso de una hora o un poco más desde la toma de la Moneda y la confirmación de la muerte del presidente (alrededor de las 2:40pm). Es decir, existía una comunicación tal, de tanta fluidez y confianza, que Merino habría informado a Edwards personalmente en forma casi simultánea sobre los hechos acaecidos en Chile. "Mi amigo el almirante Merino ya se ha hecho cargo de la situación", para recordar sus palabras. Luego, según Josefina, Edwards habría agregado “cualquier cosa que precisen, él es amigo mío...".

Según se desprende de lo declarado por Vidal, no fue una llamada aislada. Edwards se mantuvo en contacto permanente: "El estaba muy ocupado, porque a cada momento le avisaban sobre el teléfono o se levantaba a llamar. A mí me chocó el hecho de que estuvo tan poco tiempo sentado en la mesa. Claro, tenía asuntos importantes que atender, ya me doy cuenta”.

-¿Hizo más comentarios esa noche, sobre Allende o la situación política?

-Diría que no mucho, él lo daba como algo sobreentendido, de lo que estaba hablando. Pero piensa que con excepción creo de mi esposo y yo, los demás todos eran personas de Estados Unidos.

-¿Cuál fue la reacción en el resto de los comensales?

-Bueno, la reacción principal fue de asombro. Más bien hubo cierto silencio, ¿no? A mí personalmente me afectó y me sentí muy mal de estar ahí en aquel momento porque me di cuenta. No sabíamos hasta qué punto qué había sucedido con el presidente Allende, qué había ocurrido con todo eso. No sabíamos que el palacio de La Moneda estaba en llamas. No conocíamos los hechos. Esto no lo supimos sino hasta después.

-¿Qué sintió entonces?

-Me sentí horrible, de haber tenido que estar compartiendo aquellos momentos que eran tan trágicos para el pueblo chileno y para el presidente Allende, con alguien que no diría que fuera responsable, pero que realmente se sentía completamente identificado con los que habían llevado a cabo el golpe. Fue muy triste.

Pese a todos estos antecedentes, en 2003 el Tribunal de Etica del Colegio de Periodistas de Chile rechaza una moción presentada por el director de la revista Punto Final, Manuel Cabieses, para expulsar a Agustín Edwards de la orden, por grave violación al Código de Etica. En él se establece que los periodistas deben estar “al servicio de la verdad, de los principios democráticos y los derechos humanos”; que el derecho a informar se debe ejercer de acuerdo con las normas éticas y no puede ser usado en detrimento de la comunidad o las personas; y que son faltas a la ética profesional participar en violaciones a los derechos humanos, la censura, el soborno, el cohecho y la extorsión.

En un fallo del Tribunal Metropolitano se justificó no tomar medidas al considerar que las opciones ideológicas y políticas del propietario de un medio de comunicación para oponerse o defender un régimen político “entran en el campo de la libertad de conciencia, que un tribunal ético no puede juzgar”.

Cabieses apela al Tribunal Nacional y señala que la argumentación anterior era vergonzosa y que la acusación era contra el periodista Agustín Edwards, inscrito con el No. 88 en el Registro Nacional de la orden, y no contra el empresario. Agregó que “no eran materia de sumario sus opciones ideológicas, sino sus actos, que han violado el espíritu y la letra del Código de Etica del Colegio de Periodistas”.

El Tribunal Nacional argumentó que los antecedentes disponibles no permitían concluir “con plena convicción” que se hayan cometido las infracciones. Esto, no obstante los cientos de documentos desclasificados, el informe del Senado de Estados Unidos, investigaciones periodísticas, y ahora el propio brindis de Agustín Edwards.

Punto Final
por Roberto Ortiz

Como desvalijaron el banco del Estado en Chile: El Mercurio y la Tercera, catedraticos de la moral ciudadana.

El periodista norteamericano Ken Dermota puede estar satisfecho. Becado por el International Center of Journalists de Washington para estudiar la situación de la prensa en Chile, permaneció en el país un año, trabajó en las universidades de Chile y Diego Portales, entrevistó a muchas personas, revisó cientos de documentos y colecciones polvorientas de periódicos. Comprendió muchas cosas. Finalmente escribió un libro de más de 400 páginas : 'Chile inédito : el periodismo bajo democracia' (Ediciones B) que está dando que hablar.

Valiosa panorámica de los medios de expresión en Chile, está centrado en la prensa escrita pero analiza también la televisión y radio. Concluye que la libertad de expresión en nuestro país está gravemente distorsionada : 'El periodismo en Chile no está cumpliendo su responsabilidad social como institución democrática', sostiene.

Ken Dermota denuncia hechos conocidos con nuevos antecedentes, agrega otros ignorados y articula un vasto material en una visión coherente, bien trabada con los procesos económicos y sociales que ha vivido Chile en los últimos treinta años.

Le llamó la atención que el periodismo de oposición a la dictadura, ese periodismo de trinchera que se hacía en medio de enormes dificultades y riesgos, era mejor que el periodismo de hoy.

¿Qué ha impedido el florecimiento de la prensa en democracia ? Ken Dermota responde sin ambages :
'Mi investigación descubrió la razón : un grupo de estos economistas (los Chicago Boys, N. de PF) utilizó el control del Banco del Estado para instalarse ellos mismos dentro del negocio de los periódicos. El hecho de colocar a sus ex ministros y amigos a cargo de los medios de prensa, era parte del 'seguro' que tomó Pinochet para mantenerse fuera de prisión, evitar investigaciones de corrupción y estorbar la profundización de la emergente democracia en Chile. De la aparente variedad de medios de prensa escritos, todos los importantes terminaron en manos de amigos y colaboradores de Pinochet'.

El autor de este libro constata que en Chile hay poco periodismo investigativo y que los aspectos más sensibles del modelo y la sociedad, discriminatorios, represivos y ejemplos de mala distribución del ingreso, encuentran poco espacio en los medios. Los problemas de los sectores populares, de los mapuche, minorías sexuales, los derechos humanos, el manejo de los sistemas de previsión y salud privada, la educación elitista, la Iglesia Católica y la dictadura, son manipulados de manera que no alteren un ritmo de funcionamiento que han fijado la derecha y los sectores gobernantes.

La prensa escrita está controlada más o menos en partes iguales entre dos cadenas, El Mercurio y Copesa (consorcio que publica La Tercera, La Cuarta, Qué Pasa). Ken Dermota dedica más espacio a El Mercurio que por su importancia política, tradición y representatividad de un sector de la elite oligárquica se ha convertido en oráculo nacional. Para el autor, El Mercurio más que ninguna otra institución civil ayudó a colocar a los militares en el poder, a proporcionar equipo humano a la dictadura y a sostener a Pinochet en el poder durante más de diecisiete años.

El 'Gran Edwards'

El libro 'Chile inédito : el periodismo bajo democracia' pasa revista al papel jugado por Agustín Edwards Eastman y su diario durante el gobierno del presidente Allende. Edwards encabezaba el tercer grupo económico más importante con intereses en la industria forestal y maderera, empresas industriales, seguros y en el sector bancario. El Mercurio se comprometió en la lucha contra Allende, para lo cual fue ayudado por la CIA que le pasó a lo menos un millón seiscientos mil dólares.

Pocos días después que Allende triunfara en las elecciones presidenciales -el 4 de septiembre de 1970-, Agustín Edwards viajó a Washington. Fue recibido por el presidente Richard Nixon a quien solicitó una actuación enérgica para impedir que Allende asumiera o para derrocarlo si lograba iniciar su gobierno. Edwards no volvió a Chile hasta varios años después, cuando ya se había consolidado la dictadura de Pinochet, pero a la distancia mantuvo férreo control sobre el diario y el conjunto de su grupo económico.

Con la dictadura, El Mercurio entendió que había llegado el tiempo de cobrar. El camino estaba despejado. Sus principales competidores -la prensa de Izquierda y entre ella, Clarín, Puro Chile, El Siglo y Ultima Hora que tenían más tiraje que los diarios de la cadena mercurial-, fueron clausurados. Hubo una depuración de periodistas. La Izquierda fue proscrita. La publicidad se canalizó hacia los diarios de Edwards y millones de dólares ingresaron a sus arcas. El Mercurio también ganó prestigio e influencia ante las nuevas autoridades. Su opinión fue escuchada y sus silencios apreciados debidamente. No hubo, sin embargo, un pleno despeje del campo competitivo. Copesa S.A. dio una dura pelea. Considerablemente más débil, tenía sin embargo habilidad y mayor dinamismo. Podía llegar donde El Mercurio no llegaba, excesivamente apegado a las informaciones de la dictadura, en especial a través del vespertino La Segunda que muchas veces fue simple vocero de la Dina y la CNI. Entre El Mercurio y La Tercera se trabó una competencia que les llevó a hacer cuantiosas inversiones. Renovaron equipos, adquirieron inmuebles y construyeron edificios imponentes. En La Tercera hubo gastos adicionales porque la familia Picó Cañas, principal accionista, decidió comprar la parte de los accionistas minoritarios para lo cual recurrió al endeudamiento. El Mercurio amplió su red de periódicos regionales pasando de ocho a catorce diarios.

Fabuloso endeudamiento

A comienzos de los 80, el grupo Edwards estaba al borde de la quiebra. La crisis económica lo golpeó sin compasión. Ken Dermota llama al Agustín Edwards de esos años 'el pobre de mayor alcurnia' de Chile. El grupo se desprendió de otros negocios para concentrarse en el Banco de A. Edwards y la cadena periodística. Cuando el dólar subió de 39 a 160 pesos, la deuda de El Mercurio que era de alrededor de 13 millones de dólares se empinó a 100 millones.

En 1980, por inercia, la empresa El Mercurio tuvo utilidades de 14,5 millones de dólares. Tres años después, los números rojos aparecieron en el balance : las pérdidas ascendían a 22,5 millones de dólares.
La Tercera también cayó en picada. En 1987 no podía pagar las deudas. Su valor comercial se había reducido en un 50%.

La dictadura, entonces, les tendió la mano. A Pinochet le interesaba porque esa era también la forma de asegurar su control sobre esos medios. El Banco del Estado prestó a Copesa un millón de dólares y capitalizó otra empresa accionista de Copesa comprándole el 70% en 2,3 millones de dólares. El Banco Central se hizo cargo de la deuda externa del Banco de A. Edwards, de más de 201 millones de dólares, sin exigir garantías ni tampoco prenda de acciones como a los demás bancos.

Agustín Edwards volvió de Estados Unidos, despidió al director de El Mercurio, Arturo Fontaine Aldunate, y lo reemplazó por un médico joven, Juan Pablo Illanes, ex funcionario del Ministerio de Salud, vinculado al Opus Dei. Al diario llegaron refuerzos ultraconservadores. Entre ellos un economista que venía de Chicago, Joaquín Lavín, que se hizo cargo del cuerpo 'Economía y Negocios'. Más tarde publicó un best seller oficialista, 'La revolución silenciosa', una apología del modelo.

Pero la dictadura se deterioraba. Pinochet apostó al plebiscito y perdió, en octubre de 1988. Aún quedaba tiempo porque las elecciones presidenciales se harían un año después, el 11 de diciembre de 1989, y el mando se entregaría el 11 de marzo de 1990 al nuevo presidente. Todo indicaba que este sería el representante de la Concertación. Era pues necesario dejar todo 'bien atado'.

El Mercurio y Copesa seguían endeudados en decenas de millones de dólares. Cuando se produjera el cambio de gobierno, sus acreedores podrían quedarse con los periódicos y lo más grave : el acreedor que podría hacerlo era el Banco del Estado que pasaría a control del nuevo gobierno. Pinochet y los militares necesitaban mantener los principales medios escritos en manos de sus partidarios. Serían una especie de 'seguro de vida'. A Edwards y a Copesa, que ya no era de la familia Picó Cañas sino de Alvaro Saieh y Carlos Abumohor a los que se sumaron luego ex ministros de la dictadura como Sergio de Castro, Miguel Angel Poduje y Hernán Büchi, más empresarios como Juan Carlos Latorre y otros, les interesaba seguir siendo propietarios de los medios. Podían ser buen negocio pero sobre todo eran parcelas de poder, de mucho poder.

Oscuro salvataje de 'El Mercurio' y 'La Tercera'

La operación salvataje quedó en manos de Alvaro Bardón, presidente del Banco del Estado, el hombre clave en el lugar clave.

Dice Ken Dermota : 'Si Bardón no hubiese montado esta conspiración, el gobierno de la Concertación habría podido controlar la deuda de los dos periódicos de mayor circulación, una cadena de 18 diarios regionales, la principal revista semanal y su gran tajada de ingresos por avisaje. Para evitar esta catástrofe, Bardón ideó una serie de swaps de deuda. El Banco del Estado canjearía las deudas de los periódicos por otras carteras de deudas que estaban en poder de bancos del sector privado, dejando las deudas fuera del alcance de la Concertación. 'Si no la Izquierda habría tenido el monopolio sobre la prensa', dijo Bardón una década después.

Alvaro Bardón dejó pasar el tiempo para que la operación se notara menos. Faltaban cuatro días para el 31 de diciembre de 1989, y quedaban poco más de tres meses para que Pinochet entregara el mando, cuando inició sus manipulaciones. Las terminó el 9 de marzo de 1990, el día antes que asumiera Patricio Aylwin. Las permutas se hicieron entre el Banco del Estado y los bancos de Chile y Sudamericano. En canjes terciarios se incluyó al Banco Osorno -donde estaba Alvaro Saieh de Copesa- y a la empresa CFI, con sede en Estados Unidos.

Los bancos privados tomaron las deudas de El Mercurio y Copesa, traspasaron a cambio al Banco del Estado otros créditos, no pocos incobrables o de poco valor, que aparecieron sobrevaluados. Se 'maquillaron' balances y la documentación de base fue eliminada para no dejar huellas.

'Los dueños de los bancos privados -escribe Ken Dermota- recibieron, además, otros beneficios : los préstamos que el Banco Osorno recibió del Banco del Estado fueron a parar a Copesa. Los principales accionistas del Banco Osorno en 1989 eran Carlos Abumohor y Alvaro Saieh que compraron Copesa. El resultado de este triple canje : los propietarios de Copesa se las arreglaron para comprar gran parte de su deuda con un 50% de descuento'. El Banco de Chile permitió levantar la hipoteca sobre el campus de Avenida Santa María de El Mercurio, de 4 millones de dólares, reemplazándola por 180 marcas registradas (entre otras los nombres en los diarios regionales de El Mercurio y el nombre del mismo diario en otros idiomas), nombres que nunca fueron utilizados y cuyo valor no fue establecido. Entre esos 180 nombres estaba Clarín, diario expropiado por los militares al ciudadano español Víctor Pey Casado.

Con estos canjes, Agustín Edwards pudo, entonces, pagar 11,2 millones de dólares al Banco de Chile para cubrir una deuda que tres días antes era de 33,4 millones de dólares. Según se estima, para el Banco del Estado el salvataje tuvo un costo de 26 millones de dólares, contabilizados directamente, y dirigidos en especial a El Mercurio. Se cree, sin embargo, que la pérdida fue mucho mayor porque en las permutas se recibieron deudas de empresas que en definitiva valían mucho menos de lo estimado.

Hubo situaciones pintorescas. La más curiosa es relatada así por Ken Dermota : 'Otro canje de deuda no es digno de destacar por su tamaño -117 mil dólares- sino por su aval. El Banco del Estado pasó a ser dueño del pagaré Nº 7529, en el cual la Asociación Proveedora de Manzanas (Asproman) avaló su deuda con varios miles de cajones de manzanas'. La generosidad del Banco del Estado no se redujo al juego con las deudas. Compró espacio publicitario para los diez años siguientes, pagándolo por adelantado. A El Mercurio le compró 223.307 cm./columna de espacio, descontando inmediatamente 1,8 millones de dólares de las deudas de ese año. La Tercera consiguió más : vendió 82 mil cm./columna de espacio a cambio de 1,6 millones de dólares a cuenta de la deuda. Pero si El Mercurio había debido vender más barato el espacio, tuvo una forma inmediata de resarcimiento. La compra adelantada de espacio publicitario le permitió calificar para un préstamo del Citibank por 6,8 millones de dólares.

Pocos rastros subsisten de todo esto en la documentación del Banco del Estado. Al terminar la dictadura, Bardón y otros ejecutivos fueron procesados. Bardón fue encargado reo y estuvo unos días detenido. Pero todo quedó en nada. Las operaciones -verdaderos subsidios encubiertos- quedaron consolidadas. El Mercurio y Copesa entraron al escenario democrático con finanzas ordenadas, pasivos reducidos y manejables, listos para proseguir la defensa del neoliberalismo y dar apoyo a Pinochet. Alvaro Bardón volvió a El Mercurio en gloria y majestad, donde sigue como columnista. Se dedicó también a actividades académicas : enseña en la Universidad Finis Terrae, en la cual es rector Pablo Baraona, también del grupo Chicago Boys.

Agonía de la prensa independiente

Entretanto, comenzaba la más bien rápida agonía de los medios que habían sido opositores a la dictadura. Fortín Mapocho, La Epoca, entre los diarios, y revistas como Análisis, Apsi, Cauce, Hoy, Solidaridad y otras murieron en medio de la sepulcral indiferencia de la Concertación.

'De hecho -escribe Dermota-, los años posteriores al gobierno de Pinochet vieron no sólo morir al periodismo de centro izquierda, sino al periodismo audaz en general. Los mecenas de las publicaciones opositoras 'desaparecidas', esperaban que sus periodistas tuvieran una postura democrática enérgica. Cuando llegó la democracia, la Concertación esperó que 'la prensa de oposición' ya no estuviera en la oposición. Ser inquisitivos y preguntar 'lo que no se debe' en épocas electorales de pronto se consideró inaceptable, por miedo a que derrumbara la nueva democracia'.

La torta publicitaria

El duopolio El Mercurio - Copesa ha seguido progresando. Su motor es la publicidad, aunque entre uno y otro grupo hay matices y diferencias. Estas últimas no rompen la compartida adhesión a las políticas neoliberales de los Chicago Boys. Pero la oligarquía emergente que controla Copesa es menos conservadora, bastante liberal en materia de costumbres y se permite a veces hacer críticas al pinochetismo.

La inversión publicitaria en Chile representa el 1% del PGB, lo que equivale a unos 600 millones de dólares. La prensa escrita se lleva un 35%. El Mercurio recibe -según se estima- más o menos 100 millones de dólares al año sin incluir los avisos clasificados que le reportan 1,3 millones de dólares de ingreso semanal.
Por lo tanto, por concepto de publicidad El Mercurio percibe anualmente unos 165 millones de dólares. Sin embargo, hay más. 'Muchos de los avisos de los medios de prensa escritos están disfrazados de periodismo. De éstos, los más lucrativos son las páginas de Vida Social. El Mercurio en realidad vende este servicio que cuesta hasta 10 mil dólares en la edición dominical'.

Todo beneficia al duopolio de la prensa nacional. 'En una sociedad como la chilena, cuya concentración de riqueza es alta y donde hay una fuerte relación entre riqueza y posturas políticas, los avisadores no tienen grandes dificultades para saber dónde está el dinero. Incluso, si no tuvieran predisposición para promover puntos de vista de derecha, las publicaciones del duopolio El Mercurio - La Tercera estarían obligadas a hacerlo para sobrevivir... Ostentar la circulación más alta del país no garantiza ingresos publicitarios, si los lectores son pobres como ocurre con La Cuarta'.

'El Mercurio -concluye Dermota- es el único medio que articula la agenda de otras organizaciones de prensa, de los legisladores, los líderes de opinión, los pasillos del poder, los poderes fácticos y el único que presta un 'servicio completo'. Podrá mantenerse en este rol mientras siga ocultando sus cifras de circulación y noqueando a sus competidores, y en tanto no se le obligue a restituir los subsidios recibidos del Estado. Los salvavidas del gobierno, la tradición y circulación oculta han transformado un negocio fracasado en algo que está fuera del alcance de los mecenas del mercado porque El Mercurio no necesita elevar su circulación ni se ve obligado a ser más pluralista para llegar a más lectores. Pero su 'pluralismo calculado', derivado a suplementos y secciones no noticiosas, hace del diario una entidad liberal para la mayoría de los gustos. Las hábiles maniobras durante la dictadura le dieron independencia económica para exponer la ideología política que desea sin necesidad de responder a las necesidades de los chilenos en la era democrática'.


'LOS DUEÑOS DE CHILE'
PUNTO FINAL 03/01/2003

'Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible; ella no pesa ni como opinión ni como prestigio'. Lo dijo hace más de un siglo Eduardo Matte Pérez, bisabuelo de Eliodoro Matte Larraín, actual mandamás de una de las pocas familias que continúan controlando el grueso del Producto Interno Bruto (PIB) de Chile. Esa declaración, que podría apropiársela cualquiera de los líderes de los grupos económicos de hoy si se atrevieran a igual franqueza, inspiró el título del libro del periodista Ernesto Carmona, editor internacional de la revista 'La Huella'.En 'Los dueños de Chile', primer libro publicado por Ediciones La Huella, este profesional de larga trayectoria en Chile, Argentina y Venezuela, desenreda la maraña de los grupos económicos y corporaciones extranjeras que controlan el país. Son los nuevos dueños de Chile.

Desde esa posición, actúan como poder fáctico interviniendo en todos los ámbitos del quehacer nacional, mientras desde los medios de comunicación bajo su tutela intentan convencer a la 'masa influenciable' que el mercado y el poder del dinero no tienen ideología.

Como la concentración de la riqueza y la expansión de la pobreza es un fenómeno planetario acentuado por la globalización neoliberal, Ernesto Carmona inserta este estudio de la realidad nacional en el cuadro de los más ricos del mundo y de América Latina. Según el Informe sobre Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) de julio de 2002, el 1% de la población mundial tiene el mismo ingreso que el 57% de la población más pobre. El ranking mundial de Forbes 2002 ('Los más ricos del mundo') incluye 497 multimillonarios de 46 países -casi la mitad es de Estados Unidos-. En conjunto, poseen un millón 590 mil 400 millones de dólares, 'más de cien veces el valor de las exportaciones chilenas de un año bueno'. En el otro extremo, la cuarta parte de la humanidad, alrededor de 1.500 millones de personas, vive con menos de un dólar por día. 'Los dueños de Chile' es más que una mera entrega de información y material de consulta -algo valioso por sí mismo-. Es también un relato entretenido y agudo, un periodismo sin censura que deja al descubierto los numerosos hilos que entretejen y sostienen la dominación de una súper élite en un país que comparte la vergüenza con México y Brasil de tener la más desigual distribución de ingresos a nivel global.

Entre los 25 latinoamericanos más ricos consignados por Forbes en los últimos años -poseedores de más de 1.000 millones de dólares- hay tres chilenos: Andrónico Luksic, Anacleto Angelini y Eliodoro Matte. Ellos y sus familias son los principales grupos económicos del país que se disputan alternadamente el primer lugar entre los ricos de Chile.

Sus fortunas y las de otros se acrecentaron o adquirieron fuerte impulso durante la dictadura militar, pero se expandieron doblemente y se consolidaron en esta etapa de democracia. Indudablemente, han sido favorecidas por políticas de Estado, como las leyes laborales y la privatización de empresas y servicios que dejaron de pertenecer a todos los chilenos. No pagan impuestos por la explotación minera, como tampoco tributan por la extracción de recursos naturales, entre otras muchas franquicias.

Los jerarcas

Eliodoro Matte Larraín: (1.500 millones de dólares, Forbes 2002) La primera referencia histórica sobre los grupos económicos con que se encontró el periodista Ernesto Carmona fue la investigación realizada por el hoy presidente Ricardo Lagos en 1960 para obtener su título de abogado en la Universidad de Chile. En ese estudio, que se publicó con el título de 'La concentración del poder económico' y donde el autor señalaba que 'la única y verdadera solución' era la 'abolición de la propiedad privada de los medios de producción', se identificaban once grupos económicos que controlaban las finanzas, la agricultura y el comercio. El único sobreviviente de aquella época es el grupo Matte, gestado a comienzos del siglo XIX por Luis Matte Larraín en alianza con la familia Alessandri a partir de la Papelera, actual holding Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). Desde entonces, sus influencias se extendieron a todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la cultura y educación, aparte de la política y poderes del Estado.

Fiel heredero de una familia tradicional y conservadora acostumbrada a hacerse valer en la sociedad chilena, Eliodoro Matte Larraín, ingeniero de 56 años con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, no sólo preside la CMPC, sino también el Centro de Estudios Públicos (CEP) y es vicepresidente del consejo directivo de la Universidad Finis Terrae. También financia el Centro de Investigación Científica de Valdivia, dirigido por Claudio Teitelboim. La familia Matte participa, además, en el Instituto Libertad y Desarrollo, Fundación Paz Ciudadana, Sociedad de Instrucción Primaria, Fundación Kast, Legionarios de Cristo y tiene presencia tanto en el consejo asesor de Canal 13 (Patricia Matte Larraín) como en el directorio de TVN (Bernardo Matte Larraín), aparte de las más representativas organizaciones empresariales.

Entre los haberes de los Matte Larraín están Forestal Mininco (filial de CMPC), con más de 400.000 hectáreas reclamadas por los mapuche; la empresa eléctrica Colbún; el Banco Bice, e inversiones forestales en Argentina. La CMPC posee la mayor fábrica de papel en América del Sur, con 150 mil toneladas anuales de producción, y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria.

Como una evidencia más del poder de los Matte, se recuerda que la eléctrica Colbún-Nehuenco, que pasó a sus manos luego de ser privatizada, nunca fue multada a pesar de la crisis de abastecimiento de 1999 que mantuvo al país varios meses con apagones diarios.

Andrónico Luksic Abaroa :(1.400 millones de dólares, Forbes 2002) Andrónico no nació en cuna de oro. Hijo de padre croata y madre boliviana, nació hace 74 años en Antofagasta. Tras pasar por la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile, se fue a Francia. En dos años y medio reunió un pequeño capital negociando moneda en el mercado negro. Tenía sólo 23 años cuando regresó a Antofagasta y adquirió un porcentaje de la concesionaria Ford. Luego compró una mina, Portezuelo, a unos franceses aventureros, y la revendió a una empresa japonesa... en medio millón de dólares. Siguió comprando acciones en compañías cupreras, pesqueras y bancarias hasta que en 1985 adquirió Anaconda Chile y Anaconda International, propietarias de la mina Los Pelambres, que hoy se explota a ritmo acelerado con participación de empresas japonesas.

El grupo Luksic es propietario de los holdings Quiñenco (industrial y financiero) y Antofagasta (el conglomerado minero más grande de capital chileno), que manejan los hijos de papá Andrónico: Jean Paul, Andrónico y Guillermo. Las ganancias del grupo en 2001 ascendieron a 325 millones de dólares. Sus negocios giran en torno a Madeco (que a su vez controla cinco empresas en Argentina), CCU, Lucchetti (que también está en Buenos Aires y brega por instalarse en Lima), hoteles (como el Carrera) y empresas turísticas en Croacia.

Otra de las 'gracias' de Andrónico padre es que siempre ha sabido estar bien con quienes están en el gobierno, desde la Unidad Popular hasta nuestros días. En enero de 2001 logró controlar el Banco de Chile mediante un polémico préstamo de 120 millones de dólares del Banco Estado. Esto le permitió fusionarlo con el Banco Edwards, también de su propiedad. Jean Paul Luksic, a cargo del negocio minero, tiene colaboradores y amigos en la Concertación. Escándalos que han merodeado a Andrónico hijo y otros miembros del clan -como los denunciados en el libro 'Impunidad diplomática', de Francisco Martorel, hasta hoy prohibido en Chile, así como el encuentro en Lima con Vladimiro Montecinos-, han sido silenciados y, al parecer, olvidados.

Anacleto Angelini Fabbri : A este ítalo-chileno de 88 años el ránking Forbes le atribuyó 2.300 millones de dólares en 1996, pero en los años posteriores no ha sobrepasado los 1.000 millones, probablemente por grandes inversiones efectuadas en estos años. Pero es previsible un pronto ascenso. La rentabilidad de las empresas de Angelini triplicó la del grupo Matte en 2001, con utilidades globales 1.137 millones de dólares.

Al llegar de Italia, en 1948, don Anacleto creó la empresa Pinturas Tajamar con otros inmigrantes, luego se alió con inversionistas extranjeros en una empresa constructora, y se hizo socio y administrador del fundo 'La Fortuna'. En los 50 ingresó al incipiente negocio de la industrialización de la pesca con las empresas Eperva e Indo, y comenzó a elaborar harina de pescado. Esa actividad fue y es su fuerte. El grupo Angelini se fortaleció durante la dictadura en el área pesquera, donde hoy es dueño del mayor complejo existente en Sudamérica, y se expandió al sector de inversiones por medio de empresas holdings. También entró en el campo de la fabricación de celulosa a través de su participación en Copec, empresa que concentra la mayoría accionaria de las plantas de celulosa Arauco y Constitución, como también de forestal Celarauco. A comienzos de 2001 tomó el control de Copec, compañía que domina el 40% del mercado de combustibles y cuyas ganancias subieron ese año a 567 millones de dólares, 43% de aumento respecto del 2000.

Angelini también tiene intereses en la minería y sectores de servicios, finanzas, transporte marítimo y electricidad. Es el segundo exportador del sector pesquero y uno de los mayores productores de harina y aceite de pescado en el mundo. La explotación forestal de sus empresas es la que más contribuye a la pérdida anual de 7 mil hectáreas de bosque nativo en Chile, en tanto sus proyectos de producción de celulosa han generado diversos conflictos ambientales.

Aunque mantiene un bajo perfil público, Anacleto Angelini ha intervenido en el medio empresarial y político a través de su ex mano derecha, Felipe Lamarca, fiel transmisor de su pensamiento mientras presidió la Sofofa y la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC). Y así como don Anacleto se movió en las sombras en contra de las reformas laborales, con igual fuerza subterránea propugna la nueva Ley de Pesca que favorece a los grandes armadores.

Los otros grandes

José Said Saffie : Nacido en Arequipa (Perú), es heredero de una familia con fuerte raigambre en el sector textil que derivó al área financiera. Posee la cuarta fortuna de Chile, aunque actualmente tiene más intereses en Argentina y Brasil que en nuestro país. Es presidente del BBVA-BHIF, vicepresidente de Embotelladora Andina, presidente de Parque Arauco S.A., director de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras A.G. y consejero de la Universidad jesuita Alberto Hurtado. Las empresas del grupo Said (exceptuando Parque Arauco y Edelpa) obtuvieron 149 millones de dólares por concepto de utilidades en 2001.

Ricardo Claro Valdés : Abogado de 65 años, asesor del Ministerio de Relaciones Exteriores durante la dictadura militar, admirador de Pinochet y conservador a ultranza, autoerigido guardián de 'la moral y las buenas costumbres'. Ricardo Claro es propietario del holding Cristalerías Chile que, a su vez, controla un consorcio de viñas. Es dueño de empresas metalúrgicas y turísticas, servicios, inmobiliarias y fábricas de plásticos, entre otras. Posee concesiones portuarias, tierras en la zona de conflicto mapuche y medios de comunicación -'El Diario', Megavisión y el cable Metrópolis Intercom-, donde ha impuesto memorables censuras. Controla la Compañía Sudamericana de Vapores y también participa en la empresa mediática Internet Holding (en asociación con el más importante grupo mexicano, Slim) y en Editorial Zig-Zag. Con todo, también tiene amigos en la Concertación, como Andrés Zaldívar, Jaime Estévez y Enrique Krauss. Colabora con María Ayuda y el Hogar de Cristo. Preside la junta directiva de la Universidad de Santiago (Usach).

Se define como autoritario. Las huelgas de los trabajadores portuarios contra las privatizaciones y la rebelión mapuche lo han hecho clamar contra la 'anarquía'. Su fortuna se inició con la compra de la empresa Elecmetal durante la Unidad Popular, donde se le relaciona con la entrega de seis trabajadores después del golpe militar quienes posteriormente aparecieron asesinados.

Los dueños 'chicos'

'Los dueños de Chile' consigna muchos otros nombres. Por ejemplo, los de líderes de 44 grupos empresariales nacionales exitosos destacados por el diario 'Estrategia' (15 de noviembre 2001 y 1 de abril de 2002). Entre ellos se encuentran:

- Reinaldo Solari Magnasco (Falabella e inversiones en Argentina).
- Carlos Hurtado Ruiz Tagle (Entel).
- Juan Hurtado Vicuña (Almendral, Colbún, Consorcio Financiero).
- Manuel Cruzat Infante (CB Capitales, CB Inmobiliaria).
- Alvaro Saieh Bendeck (CorpBlanca, VidaCorp, Copesa, empresa propietaria de los diarios 'La Tercera' y 'La Cuarta', revista 'Qué Pasa' y radio Zero).
- Juan Gálmez Couso (Almacenes Paris).
- Fernando Larraín Peña (Santa Carolina, Loncoleche, Watt's).

En esta lista no todos son propietarios, también hay ejecutivos, colaboradores y gestores como Oscar Guillermo Garretón Purcell (Iansa, Puerto de Ventanas, Anagra); Juan Manuel Casanueva Préndez (GTD Teleducto, GTD Telesat, GTD Internet); Víctor Bezanilla Saavedra (Besalco, Autopista del Sol, Infraestructura 2000, Autopista Los Libertadores, Hotelera Norte-Sur), y Hernán Briones Gorostiaga (Cemento Bío Bío, Inacesa, Ready Mix), entre otros.

En otra categoría se encuentran políticos de diversas tendencias que han ido acumulando capital propio con empresas en pleno crecimiento, generalmente bajo alero del Estado, como Sebastián Piñera Echeñique (LAN Chile), el senador Marco Cariola Barroilhet (Pathfinder), Eduardo Frei Ruiz Tagle (Sigdo Koppers), Hernán Büchi Buc (director de numerosas empresas), José Piñera (creador del plan laboral) y el senador Sergio Fernández.

Dictador del pensamiento

Aunque se quedó un tanto atrás en la pirámide de los dueños de Chile, Agustín Edwards Eastman mantiene el poder que le confiere ser propietario de 'El Mercurio' y una cadena de trece diarios regionales, además de presidir la Fundación Paz Ciudadana, institución que impone una filosofía represiva y cumple el papel de asesorar al Ministerio del Interior en políticas de 'seguridad ciudadana'. 'Viejos conspiradores que consiguieron fondos de la CIA para desestabilizar el gobierno de Salvador Allende y provocar la muerte de un mandatario legítimo, junto a encubridores de numerosos crímenes cometidos por la dictadura militar, aparecen con frecuencia en 'El Mercurio' recibiendo distinciones de Fundación Paz Ciudadana', escribe Ernesto Carmona. Y de paso, recuerda que la comisión investigadora del senador Frank Church, de Estados Unidos, estableció que 'El Mercurio' recibió millones de la CIA para ayudar a derrocar a Allende. El grupo Edwards tuvo desde siempre cercanía y afinidad con el grupo Matte, proveedor del papel para sus periódicos. Pero, además, según 'Los dueños de Chile', Agustín Edwards le debe a los Matte su rehabilitación como 'figura pública' en los años posteriores a la dictadura.

Otros 'influyentes'

La nómina de 'influyentes' se alarga con José Yuraszeck Troncoso y ex ministros o funcionarios de la dictadura militar, entre ellos, Carlos Cáceres Contreras (miembro de los directorios de Almacenes París, Carozzi y otras sociedades); Miguel Poduje y Jorge Selume (socios de Alvaro Saieh): Sergio de Castro (ex presidente de Provida, actualmente con inversiones inmobiliarias), y el ex yerno de Pinochet, Julio Ponce Lerou, quien de la nada fue convertido en dueño de Soquimich y sus filiales, además de enriquecerse con negocios forestales y ganaderos.

Los dueños extranjeros

De las veinte empresas más grandes de Chile, nueve son propiedad o están controladas por capitales extranjeros. Se concentran en el área de servicios y minería. Cuatro tuvieron ventas superiores a 1.000 millones de dólares entre 1999-2000. Y las tres primeras pertenecieron alguna vez al Estado:

- Enersis (64% propiedad de Endesa España): 4.284 millones de dólares.
- Endesa (38,4% de Endesa España): 1.622 millones de dólares.
- Telefónica CTC Chile (43,6% de Telefónica España): 1.602 millones de dólares.
- Minera Escondida Ltda. (100% propiedad de la australiana Broken Hill Proprietary y la británica Río Tinto): 1.174 millones de dólares.

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