8/7/07

Tolerancia cero al banquillo


La Nación, Domingo 8 de Julio de 2007

De “Fome”, “demasiado largo” y con panelistas “soberbios”, “aburridos” y “autorreferentes”, califican los señores políticos el estelar de televisión de Chilevisión. La Concertación y la Alianza se diferencian en que los primeros miran con desconfianza que el programa critique al Gobierno con “liviandad” y no haga lo mismo con Sebastián Piñera, mientras los segundos –salvo la línea más dura– lo consideran “un aporte”.
Daniel Pacheco

Desde su primera edición, el 9 de enero de 2000, “Tolerancia cero” se convirtió en el “estelar” más apreciado por los señores políticos, ya que, a su juicio, fue el primero en retomar el estilo de aquellos clásicos como “A esta hora se improvisa”, conducido por Jaime Celedón durante la Unidad Popular. Pese a que se ha mantenido estable en el rating desde que pasó al horario prime (domingo a las 22 horas) en octubre de 2004 –con un promedio de 6,8 puntos–, para dirigentes PS, UDI, DC y de Renovación se ha vuelto más influyente en el mundo político desde que incorporó un invitado al estudio.
Uno de los momentos altos del programa fue marcado el 11 de noviembre de 2006, cuando el entonces senador PPD Fernando Flores confidenció que la Presidenta Bachelet lo había visitado en su casa para informarle de la creación de una “comisión secreta” que abordaría el tema de Publicam. El programa marcó la agenda noticiosa de la semana.
Desde ahí su influencia ha sido zigzagueante, con nuevos panelistas: Patricio Navia reemplazó al harvardiano Fernando Paulsen y ahora se alista a ingresar al panel Carlos Peña.
Pero, ¿Qué opina la clase política de la evolución que ha tenido “Tolerancia cero” y cómo califica a cada uno de sus panelistas? Preguntamos a ministros y parlamentarios, quienes esta vez descargaron sus propios misiles.
En el mundo concertacionista estiman que, con los años, el programa se transformó en un centro de ataques al Gobierno y una plataforma política de Sebastián Piñera, especialmente después que éste se adueñara del canal. Camilo Escalona, timonel PS, incluso les sugirió a los productores del programa que le cambien el nombre por “Intolerancia suma”, y su compañero senador Jaime Naranjo consideró “bochornoso que no se atrevan a criticar a su patrón”.
En la Alianza califican al estelar como un “buen programa”, o “un aporte”, aunque el ala más dura, representada por el senador UDI Jorge Arancibia, asegura que el espacio favorece a la Concertación. Juan Antonio Coloma, a su vez, dijo a LND que “a veces me gustaría ir en persona para discutir lo que dicen”.
El fogoso contraataque de los politicos
Francisco Vidal
Desde su puesto de presidente del directorio de TVN, Francisco Vidal destaca que su canal tiene “un equivalente, ‘Estadio Nacional’, y marca los mismos puntos en la mañana, eso equivale a medio millón de personas, lo que no es poco”.
–¿Qué panelista agregaría en “Tolerancia…”?
–Más de cuatro hace la conversación compleja, pero desde el punto de vista de las correlaciones políticas agregaría a alguien que defendiera más los puntos de vista de la Concertación.
–¿Quizás un ex ministro de la Concertación, como usted?
–[Ríe]. No, pero yo asistiría como panelista si me invitaran en un futuro.

Cristián Monckeberg, diputado RN
“No sé si a todo el mundo le gusta”
“Yo trataría de aprovechar la salida de Paulsen para poner a alguien más joven que presente otra visión, no la de los 60 y 50 años de Chile. Yo no sé si a todo el mundo le guste este programa”.
–¿A quién agregaría como panelista?
–A Matías del Río.

José Antonio Viera-Gallo, secretario general de la Presidencia:
“Son opinólogos”
–¿”Tolerancia cero” es un aporte?
–Es lo que hay, yo haría otro programa…
–¿No le parece muy bueno?
–Lo veo porque es lo que hay; ahora, si hubiera una competencia…
–¿Qué le cambiaría?
–El programa se alarga demasiado, debiera ser mucho más corto y contar con un invitado desde el comienzo, no en la mitad.
–¿Cree que se resguardan los equilibrios políticos?
–No me siento identificado por ninguno de ellos, entonces es difícil, no creo que los panelistas representen las grandes corrientes culturales y políticas chilenas. Son personas capaces e inteligentes, pero son opinólogos; entonces, representan su propio punto de vista, no el de la sociedad chilena.

Patricio Walker, presidente de la Cámara de Diputados:
“Está teñido a la derecha”
“El programa en su conjunto me parece bueno, a veces uno no comparte las opiniones, pero es un aporte. Eso sí, es un poco tarde, yo lo apago antes”.
–¿A quién agregaría como panelista?
–Cada uno representa una visión, me gustaría que estuviera Carlos Peña, porque el programa está teñido a la derecha.

Osvaldo Andrade, Ministro del trabajo
“El programa es autorreferente”
“Lo encuentro largo y me aburro. Hay una tendencia a hacer del periodista un personaje, entonces hay mucho de autorreferencia en esto y –más que un diálogo político a propósito de un entrevistado que debiera ser la centralidad de la discusión– existe un intercambio de opiniones de personajes que se sitúan horizontalmente. El invitado es un miembro más del panel, y se pierde el sentido de su presencia.
–¿Asistiría si lo invitaran?
–Por cierto. Pero no sé si me atrevería a recomendar que lo vieran estando yo ahí, porque no quiero aburrir a nadie.
–¿Los panelistas se hacen cargo de sus militancias políticas?
–Hay bastante más militancia desde aquellos que en teoría son representativos de la Alianza. De Melnick que en el resto.

Marco Enríquez-Ominami, diputado PS:
“Me gusta esa cosa orgiástica”
“El programa tiene una buena estética del lenguaje. Me gusta mucho más esta cosa orgiástica y llena de contradicciones, que esa cosa monárquica de los ’90”.
–¿Se mantienen los equilibrios políticos?
–No es necesario que se mantengan, ésa es la gran tragedia de TVN, que pasó de ser el canal de todos a no ser el canal de nadie porque no tiene punto de vista. Creo en la subjetividad, en la editorialización de la noticia. Se puede llegar a un promedio idéntico sin castigar. Pero hemos castigado en Chile la subjetividad, todos los reportajes son con una voz en off súper neutral.

Jorge Arancibia, senador UDI
“Agregaría a Álvaro Bardón o Hernán Felipe Errázuriz”
“Ciertamente, en el programa no se respetan los equilibrios políticos, pero la capacidad de las personas les permite que esas diferencias se vean atenuadas”.
–¿A quién agregaría?
–Difícil pregunta, porque la estructura está bien lograda, aunque un Álvaro Bardón podría ser un muy buen elemento, o Pablo Barahona, ex ministros de Estado que tienen una connotación en el campo económico, con una capacidad de comunicación importante. También podría estar Hernán Felipe Errázuriz.

Jorge Pizarro, senador DC
“El programa es una lata”
“El programa es aburrido, es fome, una lata. No hay equilibrio político, nunca lo ha habido ahí; no sé qué militancia tienen los que están ahí”.
–¿De verdad cree que no aporta?
–A mí me aburre, a lo mejor a otros los entretiene y lo toman como el “CQC”.

Camilo Escalona, senador PS
“Debiera llamarse ‘Intolerancia suma’”
“No es más que una expresión de arrogancia basada en una soberbia sin consistencia. Se sienten los dueños del mundo, los poseedores de la verdad, creen que pueden dar clases sobre lo bueno y lo malo, pero tienen una falta de fundamento absoluta. Hace rato dejó de ser un coloquio del que se pueden sacar cosas interesantes y se ha transformado en un intento para desollar a las personas que les disgustan. Más que ‘Tolerancia cero’ debiera llamarse ‘Intolerancia Suma’”.
–¿A quién agregaría en el panel?
–No agregaría a nadie porque no soy asesor de Piñera.

Jaime Naranjo, senador PS
“Me parece bochornoso cuando se refieren a su patrón”
“En algún momento fue un aporte sustantivo en el debate nacional, pero ha decaído claramente porque se ha transformado en el principal opositor al Gobierno de Bachelet. Además, me parece bochornoso y grotesco cuando se refieren a su patrón, Sebastián Piñera.

Felipe Harboe, subsecretario del Interior
“Densidad sólo aparente”
“Se analizan temas con falta de información, se realizan juicios sin fundamento, hay opiniones muy dirigidas, ideologizadas, pero es un buen ensayo, aunque liviano”.
–¿Los panelistas son demasiados densos?
–Es una densidad aparente. Son intensos pero no profundos, es una autorreferencia muy fuerte. Hay mucha vehemencia entre ellos, pero no siempre se enfrentan los temas con toda la profundidad. Además, hay temas tabú, como la vinculación de los negocios y la política, la influencia de los medios de comunicación en los temas de seguridad, o las rivalidades al interior de la Alianza.

Carlos Montes, diputado PS
“Se ha transformado en una cosa panfletaria”
“Creo que fue un aporte en sus comienzos, daba más ángulos para mirar los temas, había más análisis; poco a poco desde que entró Melnick, se transformó en una cosa muy panfletaria”.
–¿Le parece que hay equilibrio político?
–Es que más allá de los equilibrios, no están ayudando a que se eleve la reflexión y el nivel del debate, hay mucha descalificación sin fundamento. Yo soy amigo de Alejandro Guillier, pero le diría que estudie y se prepare más. A estas alturas, uno ya puede adivinar lo que dirán los panelistas sobre los temas, se descalifican cosas al voleo”.

Juan Antonio Coloma, senador UDI
“A veces es sesgado y apasionado”
“Puede ser mejorable, pero es una instancia de reflexión más serena de lo que es el debate público, a veces sesgado, a veces apasionado, pero es parte de la vida. Con los pros y contras es más bien un aporte. A veces me gustaría estar presente para decir cosas”, afirma Juan Antonio Coloma.
–¿Iría si lo invitaran?
–Sí, sin duda. Considero que el programa es un aporte.

Alberto Espina, senador RN
“Me parece un programa equilibrado”
–¿Qué le parece el programa?
–Muy bueno, es un gran aporte.
–¿Y cómo encuentra a los panelistas?
–Todos lo hacen muy bien.
–¿Se conservan los equilibrios políticos?
–Sí, perfectamente.
–¿Qué le cambiaría?
–Nada.
–A quién agregaría como panelista?
–No sugeriría ninguno, porque me parece muy equilibrado

ALEJANDRO GUILLIER, EL NEUTRAL
“Es muy simpático, muy buen tipo, pero ahí se pierde. No es el Guillier que uno escucha en la radio, que tiene punta, aguja, que opina”
(Jorge Pizarro).
“En la conducción tiene dificultades porque la moderación del debate lo lleva a cierta neutralidad. Guillier está en un lugar privilegiado porque tiene credibilidad” (Francisco Vidal).
“Perdió cierta credibilidad con sus avisos de las Isapres, pero de todas maneras es pausado y tiene conocimiento” (Cristián Monckeberg).
“Tolerante, abierto, inteligente, argumenta bien, es una persona muy creíble” (Patricio Walker).
“Detecto una sensibilidad demasiado marcada. Es quizás quien con más potencia, junto con Melnick, marcan su orientación y tendencia. Lo que uno pide para que exista credibilidad es que haya ecuanimidad” (Jorge Arancibia).

SERGIO MELNICK, EL OPERADOR POLÍTICO
“Me pregunto por qué no tener a un representante de la Alianza en el programa que no haya sido ministro de Pinochet, no lo digo peyorativamente, pero me gustaría alguien que no fuera de esa generación” (Cristián Monckeberg).
“No tengo buena opinión, porque tiene un planteamiento de derecha radicalizado, fue ministro de Pinochet. Es un operador político que llega con las listas y repite consignas programa a programa; hay que ponerle uno igual, pero de la Concertación” (Francisco Vidal).
“Asertivo, didáctico, se nota que es profesor, tiene una tendencia política muy marcada, pero es un tipo inteligente que aporta con buenos argumentos” (Patricio Walker).
“Lo interesante de escucharlo es que no cabe duda que él representa una posición político-ideológica, y eso es muy respetable porque él no oculta esa adscripción, y yo respeto eso” (Osvaldo Andrade).
“Se está soltando las trenzas, está cada día más alocado, estoy muy poco de acuerdo con lo que dice, pero encuentro una actitud televisivamente interesante, de explorar y develar las contradicciones de los debates” (Marco Enríquez-Ominami).

PATRICIO NAVIA, EL PREDICADOR
“Es un buen reemplazo de Paulsen, tiene un punto de vista interesante, es un buen analista” (Francisco Vidal).
“Tiene una opinión muy marcada, está cargando el bote para un solo lado permanentemente, me gustaría una persona más objetiva, más independiente, más autónoma y más joven” (Cristián Monckeberg).
“Muy agudo y preparado, siempre sorprende con alguna tesis creativa” (Patricio Walker).
“Cuando lo leo en la prensa no me da la impresión de ser de la Concertación, como se ha dicho” (Osvaldo Andrade).
“Me gusta Navia, me parece fabuloso que haya un crítico, me gusta como escribe, lo que no sé es si el lenguaje televisivo permea tan bien para un escritor como la palabra escrita” (Marco Enríquez-Ominami).
“Navia tiene que madurar y afiatarse más en el programa, está muy recién llegado, con mucho ímpetu, mucha agresividad”
(Jorge Arancibia).
“Tiene méritos de sobra para estar en ‘Tolerancia…’, pero se extraña la presencia de Paulsen, porque estábamos acostumbrados a él” (Carlos Bianchi).

FERNANDO VILLEGAS, EL VENTILADOR EN 360º
“Las opiniones del chascón Villegas son tan extremas que llegan al borde del anarquismo, pero son positivas en general, producen remezones que te hacen razonar” (Cristián Monckeberg).
“Agudo, incisivo, una persona desconfiada del mundo político, forma parte de la derecha liberal, muy crítico contra todo, pero inteligente, racional, un librepensador” (Patricio Walker).
“Villegas hace que el ventilador funcione en 360 grados, es una persona que siempre ve la parte vacía del vaso, pero hace aportes en otro sentido, es un buen panelista. No se le puede ubicar políticamente” (Francisco Vidal).
“Villegas es un personaje en sí mismo, que no asume el rol de representación de nadie” (Osvaldo Andrade).
“Tuvo una mirada poco generosa hacia las regiones, y eso no lo comparto, él no entendió el proceso en la votación del Transantiago, está encerrado en sus libros o sus debates” (Carlos Bianchi).
“Villegas no es analista político, es un conversador, a algunos les entretiene y a otros no” (Jorge Pizarro).
“A veces, uno está muy de acuerdo y otras muy en desacuerdo con lo que dice, pero es parte de la vida” (Juan Antonio Coloma).


El fogoso contraataque de los politicos
Francisco Vidal
Desde su puesto de presidente del directorio de TVN, Francisco Vidal destaca que su canal tiene “un equivalente, ‘Estadio Nacional’, y marca los mismos puntos en la mañana, eso equivale a medio millón de personas, lo que no es poco”.
–¿Qué panelista agregaría en “Tolerancia…”?
–Más de cuatro hace la conversación compleja, pero desde el punto de vista de las correlaciones políticas agregaría a alguien que defendiera más los puntos de vista de la Concertación.
–¿Quizás un ex ministro de la Concertación, como usted?
–[Ríe]. No, pero yo asistiría como panelista si me invitaran en un futuro.

Cristián Monckeberg, diputado RN
“No sé si a todo el mundo le gusta”
“Yo trataría de aprovechar la salida de Paulsen para poner a alguien más joven que presente otra visión, no la de los 60 y 50 años de Chile. Yo no sé si a todo el mundo le guste este programa”.
–¿A quién agregaría como panelista?
–A Matías del Río.

José Antonio Viera-Gallo, secretario general de la Presidencia:
“Son opinólogos”
–¿”Tolerancia cero” es un aporte?
–Es lo que hay, yo haría otro programa…
–¿No le parece muy bueno?
–Lo veo porque es lo que hay; ahora, si hubiera una competencia…
–¿Qué le cambiaría?
–El programa se alarga demasiado, debiera ser mucho más corto y contar con un invitado desde el comienzo, no en la mitad.
–¿Cree que se resguardan los equilibrios políticos?
–No me siento identificado por ninguno de ellos, entonces es difícil, no creo que los panelistas representen las grandes corrientes culturales y políticas chilenas. Son personas capaces e inteligentes, pero son opinólogos; entonces, representan su propio punto de vista, no el de la sociedad chilena.

Patricio Walker, presidente de la Cámara de Diputados:
“Está teñido a la derecha”
“El programa en su conjunto me parece bueno, a veces uno no comparte las opiniones, pero es un aporte. Eso sí, es un poco tarde, yo lo apago antes”.
–¿A quién agregaría como panelista?
–Cada uno representa una visión, me gustaría que estuviera Carlos Peña, porque el programa está teñido a la derecha.

Osvaldo Andrade, Ministro del trabajo
“El programa es autorreferente”
“Lo encuentro largo y me aburro. Hay una tendencia a hacer del periodista un personaje, entonces hay mucho de autorreferencia en esto y –más que un diálogo político a propósito de un entrevistado que debiera ser la centralidad de la discusión– existe un intercambio de opiniones de personajes que se sitúan horizontalmente. El invitado es un miembro más del panel, y se pierde el sentido de su presencia.
–¿Asistiría si lo invitaran?
–Por cierto. Pero no sé si me atrevería a recomendar que lo vieran estando yo ahí, porque no quiero aburrir a nadie.
–¿Los panelistas se hacen cargo de sus militancias políticas?
–Hay bastante más militancia desde aquellos que en teoría son representativos de la Alianza. De Melnick que en el resto.

Marco Enríquez-Ominami, diputado PS:
“Me gusta esa cosa orgiástica”
“El programa tiene una buena estética del lenguaje. Me gusta mucho más esta cosa orgiástica y llena de contradicciones, que esa cosa monárquica de los ’90”.
–¿Se mantienen los equilibrios políticos?
–No es necesario que se mantengan, ésa es la gran tragedia de TVN, que pasó de ser el canal de todos a no ser el canal de nadie porque no tiene punto de vista. Creo en la subjetividad, en la editorialización de la noticia. Se puede llegar a un promedio idéntico sin castigar. Pero hemos castigado en Chile la subjetividad, todos los reportajes son con una voz en off súper neutral.

Jorge Arancibia, senador UDI
“Agregaría a Álvaro Bardón o Hernán Felipe Errázuriz”
“Ciertamente, en el programa no se respetan los equilibrios políticos, pero la capacidad de las personas les permite que esas diferencias se vean atenuadas”.
–¿A quién agregaría?
–Difícil pregunta, porque la estructura está bien lograda, aunque un Álvaro Bardón podría ser un muy buen elemento, o Pablo Barahona, ex ministros de Estado que tienen una connotación en el campo económico, con una capacidad de comunicación importante. También podría estar Hernán Felipe Errázuriz.

Jorge Pizarro, senador DC
“El programa es una lata”
“El programa es aburrido, es fome, una lata. No hay equilibrio político, nunca lo ha habido ahí; no sé qué militancia tienen los que están ahí”.
–¿De verdad cree que no aporta?
–A mí me aburre, a lo mejor a otros los entretiene y lo toman como el “CQC”.

Camilo Escalona, senador PS
“Debiera llamarse ‘Intolerancia suma’”
“No es más que una expresión de arrogancia basada en una soberbia sin consistencia. Se sienten los dueños del mundo, los poseedores de la verdad, creen que pueden dar clases sobre lo bueno y lo malo, pero tienen una falta de fundamento absoluta. Hace rato dejó de ser un coloquio del que se pueden sacar cosas interesantes y se ha transformado en un intento para desollar a las personas que les disgustan. Más que ‘Tolerancia cero’ debiera llamarse ‘Intolerancia Suma’”.
–¿A quién agregaría en el panel?
–No agregaría a nadie porque no soy asesor de Piñera.

Jaime Naranjo, senador PS
“Me parece bochornoso cuando se refieren a su patrón”
“En algún momento fue un aporte sustantivo en el debate nacional, pero ha decaído claramente porque se ha transformado en el principal opositor al Gobierno de Bachelet. Además, me parece bochornoso y grotesco cuando se refieren a su patrón, Sebastián Piñera.

Felipe Harboe, subsecretario del Interior
“Densidad sólo aparente”
“Se analizan temas con falta de información, se realizan juicios sin fundamento, hay opiniones muy dirigidas, ideologizadas, pero es un buen ensayo, aunque liviano”.
–¿Los panelistas son demasiados densos?
–Es una densidad aparente. Son intensos pero no profundos, es una autorreferencia muy fuerte. Hay mucha vehemencia entre ellos, pero no siempre se enfrentan los temas con toda la profundidad. Además, hay temas tabú, como la vinculación de los negocios y la política, la influencia de los medios de comunicación en los temas de seguridad, o las rivalidades al interior de la Alianza.

Carlos Montes, diputado PS
“Se ha transformado en una cosa panfletaria”
“Creo que fue un aporte en sus comienzos, daba más ángulos para mirar los temas, había más análisis; poco a poco desde que entró Melnick, se transformó en una cosa muy panfletaria”.
–¿Le parece que hay equilibrio político?
–Es que más allá de los equilibrios, no están ayudando a que se eleve la reflexión y el nivel del debate, hay mucha descalificación sin fundamento. Yo soy amigo de Alejandro Guillier, pero le diría que estudie y se prepare más. A estas alturas, uno ya puede adivinar lo que dirán los panelistas sobre los temas, se descalifican cosas al voleo”.

Juan Antonio Coloma, senador UDI
“A veces es sesgado y apasionado”
“Puede ser mejorable, pero es una instancia de reflexión más serena de lo que es el debate público, a veces sesgado, a veces apasionado, pero es parte de la vida. Con los pros y contras es más bien un aporte. A veces me gustaría estar presente para decir cosas”, afirma Juan Antonio Coloma.
–¿Iría si lo invitaran?
–Sí, sin duda. Considero que el programa es un aporte.

Alberto Espina, senador RN
“Me parece un programa equilibrado”
–¿Qué le parece el programa?
–Muy bueno, es un gran aporte.
–¿Y cómo encuentra a los panelistas?
–Todos lo hacen muy bien.
–¿Se conservan los equilibrios políticos?
–Sí, perfectamente.
–¿Qué le cambiaría?
–Nada.
–A quién agregaría como panelista?
–No sugeriría ninguno, porque me parece muy equilibrado

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